31'  -  EL MERIDIANO MÁGICO DE LAS ARDENAS        


8. WALZIN. Cuando la meta es el camino



Llega el momento de hacer camino. El "juego" da un giro, y te propone recorrer a pie un camino muy antiguo, que durante siglos fue la vía de comunicación de Dinant con Francia. La ruta tiene premio, pues te va a llevar a los pies del imponente castillo de Walzin. Pero no te equivoques, aquí lo esencial es el propio camino. Atrévete a alejarte del coche por un momento. Escucha, huele, siente... mánchate... Ponte en la ruta tal como se ha venido haciendo durante los últimos 1.000 años. 


Hoy es conocido como "le Chemin du Fond des Vaulx", y viene desde Bouillon y, más al sur, de Sedan, en Francia. Durante siglos fue el camino para llegar a Dinant desde el Sur. 

Hoy sobrevive, "disfrazado" a veces de camino agrícola. Pero que esto no te lleve a engaño. Éste es un camino milenario por el que transitaron comerciantes, peregrinos... y ejércitos. 



No temas; esta aventura no va a ser complicada. Vas a hacer sólo una pequeña parte del camino. Son apenas un par de kilómetros de suave bajada (... y por lo tanto, luego, otro par de kilómetros de regreso... de suave subida...). Hasta ahora has sido un visitante de estas tierras. Ya es tiempo de que las respires, de que seas parte de ellas.

El camino nace entre las granjas junto a Falmagne; luego bordea los prados y acaba entrando en el bosque hasta llegar al río. Hasta el Lesse, sobre el que se alza el imponente castillo de Walzin. 


 

Si vas en tiempo seco, el paseo no te creará ningún problema. Un calzado para marcha será suficiente. Pero si lo haces al principio de primavera o en otoño, después de días de lluvia, es muy probable que te encuentres algún recoveco bien embarrado.

...Nada que no se solucione si has tenido la precaución de dejar en el coche un repuesto de calzado y pantalón para la vuelta... y así poder pringarte a gusto... Aquí la aventura es el camino...



Verás que, cuando se acaba el bosque, el camino acaba en el mismo río... y que luego sale de nuevo por la otra orilla. No, no es que se haya destruido el puente que lo atravesaba. Es que aquí nunca ha habido puente.

Esto es un vado, y aquí el río siempre se ha atravesado por él. Los puentes eran mucho menos numerosos de lo que piensas en los caminos medievales. Vadear era lo habitual.

No te inquietes. Tu marcha acaba en esta orilla. Emprenderás la ruta de regreso sin tener que vadear el río...

Estás en el Lesse, un río con mucha personalidad que unos cuantos kilómetros aguas abajo va a terminar su recorrido lanzándose en el Mosa, junto a Dinant.




Si no eres conocedor de ríos y vados, experimenta lo justo. En verano, con buena temperatura y aguas no demasiado crecidas tal vez sea curioso vadear el río, pero mejor no intentarlo en otras circunstancias. Eso sí, siempre con cuidado por el enorme "tráfico" que tienen estas aguas si el tiempo es propicio... Centenares de kayaks de alquiler descienden cada día aguas abajo camino de Dinant. Una actividad que tal vez sería interesante que probases... No hace falta experiencia... Tan sólo sentido común...

¿Recorriste los bosques en un tren antiguo? Tal vez fuera bueno recorrer sus aguas en kayak...

Desde hace poco hay un proyecto para construir aquí una pasarela peatonal que permita, por primera vez en la Historia, atravesar el río sin problemas. ¿Una comodidad? Sin duda... pero se habrá terminado con una tradición de milenios...


El castillo de Walzin

Y ahí, ya, delante de ti, el castillo de Walzin, auténtico señor del camino. 

El castillo es propiedad privada y no se visita... lo cual no es un problema... Sus propietarios tienen la ventaja de disfrutar de las vistas que se aprecian desde él, pero sin duda, desde su propiedad no pueden gozar de la mejor de las panorámicas: la espectacular vista del castillo desde el río. Justo la que tienes delante. 



A pesar de lo que te pueda parecer, éste no es un lugar que haya sido en absoluto tranquilo. Este humilde vado, a lo largo de la Historia ha visto pasar muchos ejércitos y ha sido testigo (y protagonista) de grandes batallas. Los ejércitos de Maximiliano de Austria, de Carlos V o de Enrique II de Francia dejaron su huella en estas aguas. Ya en el siglo XV el castillo fue destruido en dos ocasiones... y luego en el XVI... y en el XVIII... 

Cada vez que fue destruido renació reconstruido, más grande, más sólidamente asentado en la roca, hasta quedar literalmente fundido con ella. Para proteger el camino. Una estampa que Victor Hugo dejó plasmada en unos dibujos... Porque el escritor francés también pasó por aquí... Fue apenas unos meses después de su paso por las ruinas de la abadía de Villers-la-Ville...

Antes de emprender el regreso, toma el camino que ves a la derecha y avanza unos metros por él. Verás el castillo dominando sobre los campos.

Luego, media vuelta y ya puedes deshacer el camino. Ya lo conoces. Ahora siéntelo... Tal vez sea buen momento para echarte a un lado, tomar un bocado y echar un trago, como un antiguo caminante, mientras apuras la pequeña aventura... ¡Cómo! ¿Que emprendiste el camino sin prever comida ni bebida? ... Mal caminante estás hecho...

Punto y aparte. Recupera de nuevo tu vehículo, porque estás a punto de llegar al final de la primera jornada de este viejo juego.






Da una oportunidad a la magia...






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