LA GUÍA DE BRUJAS. 15


Y para terminar, un lento regreso
al siglo XXI
 



Apuramos las últimas sensaciones y nos preparamos para el regreso. Ahora sí, llegó el final... ¿o no?













El regreso a la estación -y al siglo XXI- lo vas a hacer como al principio de tu viaje, de forma progresiva, para que puedas ir saliendo poco a poco de este mundo en el que has estado viviendo las últimas horas. 

El camino te lleva por la calle Steenstraat hacia la Catedral, que ya ves al fondo. En esta calle te vas a encontrar con casas espectaculares, pero también con coches y con los comercios propios de cualquier calle peatonal de nuestro tiempo. Es como si los dos mundos empezasen a mezclarse lentamente...




Mientras curioseas no dejes de observar las fachadas de las casas y, sobre todo, de vez en cuando mira hacia atrás. Merece la pena ver la perspectiva con el Markt al fondo según te vas alejando. Como el recuerdo del paraíso perdido...

Y así, un poco hacia adelante y un poco hacia atrás, el camino te lleva a la Catedral de San Salvador


La "nueva" catedral 

Como puedes ver, la Catedral tiene una torre con un estilo peculiar. Rotunda pero menos impactante que la de la iglesia de Nuestra Señora.

Y es que, como ya sabes, ésta iglesia es catedral desde hace "sólo" 200 años. La catedral primitiva estaba en el Burg, frente al Ayuntamiento, y fue destruida por los franceses en 1799. A este templo no le quedó, pues, más remedio que aprender a ser catedral sobre la marcha, cuando ya tenía cerca de 500 años. Y eso no siempre resulta fácil.

Cuando el nuevo templo tuvo que tomar el relevo del antiguo, decidieron que había que darle algo más de prestancia, para lo cual acordaron hacer más alta la torre. Contrataron a uno de los arquitectos más punteros del momento. Se llamaba William Chantrel, era inglés y era famoso por sus obras de estilo neogótico.

Pero el resultado no dejó satisfecho a casi nadie. Chantrell había intentado hacer un guiño a la antigua Catedral de San Donaciano, elevando la torre con una arquitectura que de alguna forma recordaba a la fachada de la catedral desaparecida. Pero la mezcla no levantó pasiones. Como si a la propia torre le costase trabajo crecer...


Interiores


Su interior, en cambio, es claramente más grande que el de Nuestra Señora, con unas enormes vidrieras que lo llenan de colores, sobre todo en días soleados. 

Allí se conservan los tesoros que consiguieron salvarse antes de que los revolucionarios franceses destruyesen la catedral de San Donaciano, especialmente los tapices que rodean el coro, tras el altar mayor.

Lamentablemente lo más probable es que hoy sólo puedas ver la mitad del templo, porque toda la mitad delantera de la catedral está cerrada por obras y tapiada con un muro, lo que por el momento te hará perder buena parte de su esplendor.

Eso sí, si tienes suerte, tal vez puedas escuchar (y ver) al "maestro" tocando el órgano. Si lo consigues, será un broche de oro para despedirte de esta maravillosa ciudad... Una vez más, con los ojos bien abiertos y con los ojos bien cerrados...


El final... ¿o el principio?

Al final de la calle llegas a t' Zand, una amplia la plaza donde está el rompedor edificio rojo del Palacio de las Bellas Artes

También verás muchos restaurantes, esculturas modernas, bicicletas, autobuses... Has regresado al siglo XXI. Desde aquí, en apenas 700 metros en línea recta estás en la estación. Es el fin del viaje.

Atrás queda una de las ciudades más mágicas de Europa. Es una ciudad que entra por los ojos pero que, si te has dado cuenta, muchas veces oculta tanto o más de lo que muestra. Por eso aquí no basta con ver. Es una ciudad que hay que aprender a sentir. Si has aprendido a hacerlo, éste será el tesoro
más valioso que te lleves de tu visita a Brujas. Porque lo podrás poner en práctica en el próximo viaje. 




Mapa del recorrido








Mapa de Brujas 15

El camino de regreso

El camino hasta la estación es un poco largo, pero es recto y rápido.

Dirígete a la Catedral por Steenstraat, que es la principal calle comercial de la ciudad.

El camino que te propongo te lleva desde aquí a la plaza t' Zand y de ella a la estación. Pero "técnicamente" tienes otra alternativa: tomar por la pequeña calle Heilige-Geeststraat y llegar a la iglesia de Nuestra Señora (fíjate en el mapa). Desde ahí puedes seguir a la inversa el camino que hiciste antes. Acabarás en la estación.

Si prefieres la ruta "primera", cuando salgas de la Catedral, sigue por la misma calle por la que ibas (a partir de aquí se llama Zuidzandstraat) hasta llegar a t'Zand, la gran plaza donde están los restaurantes y el moderno Palacio de Bellas Artes.

Desde aquí, la avenida Koning Albert I (Rey Alberto I) te lleva hasta la estación. Es la circunvalación de la ciudad.



Da una oportunidad a la magia...






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INFO PRÁCTICA














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