GUÍA DE AMSTERDAM.  El Reino de los Prodigios


06. El sabor... y los sabores... de los viejos canales



El corazón de los canales más antiguos de Amsterdam es un reino de rincones románticos. De esos lugares casi de película a los que sólo les falta la banda sonora... Pero es también el reino de la fusión, de la noche... Aquí reside el alma del Amsterdam más antiguo... Tan sumamente antiguo, contradictorio e imposible... que es tremendamente actual.   


El camino empieza justo donde lo dejaste en el capítulo anterior, en Nieuwmarkt, el lugar en el que (probablemente ya lo habrás notado) comienza el barrio chino de Amsterdam. Como ocurre en el Chinatown de Londres, los nombres de las calles están en holandés y en chino. Pero aquí la personalidad de lo local ha sido siempre tan sumamente grande que la huella oriental no es tan evidente. 



La calle Zeedijk. China... a su manera

El eje principal del barrio chino es la calle Zeedijk. Es una de las calles más antiguas de la ciudad, y ya en época medieval pasaba por ser la zona más selecta de Amsterdam. La calle actual sigue "al pie de la letra" el trazado del viejo dique que protegía la ciudad de las aguas del mar. 

Durante siglos fue una calle rica ocupada por los mercaderes locales. En 1544 fue la primera calle de Amsterdam en tener iluminación nocturna de forma permanente. 

Pero luego, cuando las zonas ricas se fueron trasladando hacia el sur de la ciudad, aquí fueron llegando nuevos vecinos, y los inmigrantes chinos acabaron por ser los más numerosos.

Recórrela. No es larga. Verás cómo a fin de cuentas domina ese sabor holandés tan... holandés... A pesar de que el edificio más relevante que te vas a encontrar en la calle sea un templo budista... 

Nada menos que el mayor templo budista de Europa, en el que por cierto, puedes entrar (excepto los lunes). Es el Fo Guang Shan He Hua. No pasarás de largo.

La zona tiene también casi un siglo de ambiente "gay-friendly". En 1927 abrió sus puertas el primer bar de ambiente abiertamente homosexual, el Café 't Mandie, en el número 63, regentado por la "histórica" Bet van Beeren

Después de haber vivido todo tipo de peripecias, el local hoy sigue en plena forma, y está acompañado de otros a su alrededor, también de ambiente gay, o por decir mejor LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero).





Armbrug

Casi al final de la calle, Zeedijk te va a regalar casi por sorpresa uno de esos rincones que nunca se olvidan. Es el Armbrug, una de las vistas que mejor definen esta parte de Amsterdam.

De repente la calle se abre y te coloca delante todos los ingredientes para crear una historia en Amsterdam: casas que salen del agua, pequeños puentes, iglesias que surgen sobre los tejados, viejas farolas, bicicletas... Uno no puede evitar la tentación de hacer una foto en blanco y negro con los bordes desenfocados... En fin... somos humanos...




En ese momento en realidad no estás en la calle, sino sobre una compuerta. Una compuerta que jugaba (y todavía juega) un papel importante para regular el caudal del sistema de canales de la ciudad y para renovar sus aguas. Es el Kolksluis, uno de los diques más antiguos de Amsterdam, y lleva aquí funcionando desde la Edad Media.

El canal que tienes delante es el Oudezijds... bueno, el Oudezijds Voorburgwal  ¿Recuerdas? Fue el primero que viste cuando iniciaste tu camino... Ahora, obviamente, desde el otro extremo...



Uno de esos rincones...

Pero lo más fascinante de este lugar es que además lo vas descubriendo poco a poco, como si fuera escondiendo sus encantos para que pudieras darte el gusto de ir desvelándolos.

Si tuerces por la primera calle que encuentras a tu izquierda entras en el escenario que antes viste desde la compuerta. 

¿Sabes cuál es la palabra que más se escucha en este rincón? "Venecia". Tal vez adivines por qué...

No tengas prisa. Éste es uno de esos rincones en los que uno tiene que estar al menos una vez en la vida...



Iglesias... y secretos

El siguiente tramo del canal te va a hablar de iglesias y de secretos. Camina aguas arriba por el canal. Ve en dirección a la Oude Kerk, la Iglesia Vieja, que poco a poco también se empieza a desvelar. Una vista encantadora...

Visto desde aquí, a plena luz del día parece increíble que lo que tengas delante sea el mismísimo Barrio de las Luces Rojas... Y es que de día esto es otra historia... 

Si quieres un consejo, no prestes demasiada atención a los escaparates de luces rojas. Además, si es de mañana incluso estarán casi todos desocupados. 

Reserva mejor esa "experiencia" para la noche. Este barrio tiene dos personalidades (... o más....) y te recomiendo que las vivas por separado... por lo menos la primera vez...


 


Ahora llega hasta la Oude Kerk. Es el edificio más antiguo de Amsterdam. Originariamente fue una iglesia católica, pero tras la Reforma se convirtió al protestantismo... como toda la ciudad...

Es la "hermana" de la Nieuwe Kerk, la Iglesia Nueva de la Plaza Dam, aunque la de aquí, como su propio nombre indica, es más antigua. 

Tiene el techo medieval de madera más grande de Europa y su suelo está literalmente sobre tumbas. 

Si cuando estés en la plaza, al lado de la iglesia, además de mirar hacia arriba y hacia los lados, de vez en cuando miras hacia abajo, tal vez encuentres una pequeña escultura incrustada entre los adoquines del suelo.

Representa el pecho desnudo de una mujer y es la obra de un "Artista Desconocido", así, con mayúsculas, un artista que a lo largo de los años ha colocado diversas obras durante la noche en varios lugares de la ciudad, y que las ha donado a la misma con una condición: que no se conozca su nombre... 

Un buen juego... sobre el que volveremos cuando encontremos otra de sus realizaciones...






Áticos y Bulldogs

... Y la cosa sigue de verdades ocultas... porque ahora vas a descubrir una "iglesia secreta". La tienes muy cerca, en este rincón de postal que ves en la siguiente foto. Está en el número 40 del canal, que es la casa que está justo a la izquierda de esa lona azul que ves en la imagen.

Es el Museo Amstelkring, y "esconde" nada menos que lo que fue una iglesia católica clandestina. Es conocida como Nuestra Señora del Ático (Ons' Lieve Heer op Solder) porque está situada en el ático del edificio, esas ventanas que ves en lo más alto... Fue construida en 1661 por un comerciante católico adinerado en unos tiempos en los que a los católicos se les prohibió ejercer su fe de forma pública. Aprovechó los tres últimos pisos y consiguió hacer nada menos que una auténtica iglesia para unos 150 fieles.




Curiosamente, la gran iglesia que cierra la imagen es San Nicolás (que como ya has tenido ocasión de comprobar, tiene una habilidad especial para "salir en las fotos..."). Pues bien, San Nicolás es también católica y fue construida por todo lo alto en el siglo XIX cuando volvieron mejores tiempos... ¿Una dulce venganza?...

Muy próximo a este escenario, encuentras otro de los "hitos" de la historia más o menos reciente de la ciudad: el coffeeshop más antiguo de Amsterdam. Es el Bulldog, de 1975... del 17 de diciembre de 1975 como señalan orgullosos en la puerta... Como veíamos en el capítulo anterior, fue uno de los pioneros, junto con el Yellow Mellow. Un pequeño local de paredes multicolores que exhibe su historia en la propia fachada.




Tu recorrido por el Amsterdam más antiguo está a punto de terminar. Cuando avances un poco por el canal, te darás cuenta de que has llegado a una zona conocida. Sí, estás de nuevo en Damstraat. Apenas has recorrido unos cientos de metros desde que pasaste por aquí la vez anterior... pero ¡cuánto ha pasado desde entonces...!  


Esas pequeñas casas

Seguro que a estas alturas, las casas te habrán enamorado. Esas casas, pequeñas, estrechas, de enormes ventanas, casi de cuento, que tanto sabor dan a Amsterdam. Todas iguales pero todas diferentes

Y es que el carácter de Amsterdam se lleva mal con los grandes bloques de pisos. Éste es un reino de casas individuales. Unas casas que te hablan de un espíritu calvinista, discreto, práctico, con los pies en el suelo, muy celoso de su independencia pero al mismo tiempo muy comprometido con la comunidad.

Casi todas son casas estrechas, porque los impuestos se pagaban en función de la anchura de la casa. Eso sí, todas de varios pisos y muchas veces con un pequeño jardín o patio en el interior... Y normalmente sin cortinas en las ventanas, porque, como dicen sus ocupantes con orgullo protestante, “aquí no hay nada que ocultar”.... Y, por supuesto, sin rejas...




Originariamente eran de madera, pero ya desde la Edad Media, a raíz de un enorme incendio, las autoridades obligaron a utilizar sólo el ladrillo. Hoy sólo quedan dos casas de madera en Amsterdam. Tendrás ocasión de ver alguna de ellas...

Con frecuencia el piso principal es el que está a ras de calle. Así se reducen los paseos a través de las escaleras. Unas escaleras empinadas, casi imposibles, que enlazan los distintos pisos. Unas escaleras que más se escalan que se suben. Y es que literalmente no hay sitio para más. Si estás alojado en un pequeño hotel del centro sabrás lo que digo... o si más tarde vas a visitar la Casa de Ana Frank...

Por eso, también, esos ganchos que verás en la parte superior de muchas fachadas: para subir los muebles con la ayuda de una polea y una cuerda. Imposible hacerlo por la escalera. Para ello, además, muchas de esas ventanas se pueden desmontar totalmente. 

Las poleas también se usaban porque con frecuencia los almacenes se encontraban en el ático (no en el sótano a causa de la humedad). De ahí que si te fijas, muchas casas están ligeramente inclinadas hacia adelante. No es que se estén cayendo, es para que los objetos pudieran subir y bajar a plomo, sin rozar con las paredes... Ingenioso...

Aunque ésa no es la explicación para otras inclinaciones que suelen presentar no pocas casas. Como sabes, todas las casas de Amsterdam están construidas sobre estacas clavadas en el subsuelo, pero no todas tienen el suficiente número de estacas ni se asientan por igual en el terreno. Así, como seres vivos que son, las casas se adaptan a esa sustentación cambiante y se inclinan... y a veces hasta se retuercen, para seguir vivas... durante siglos... 

Así pues, por si alguna vez te ha entrado la duda... aprovecho para confirmártelo... No, el olor que sale de los coffeeshops no tienen ningún efecto secundario que a veces te haga sentir como si las casas quisieran tomar vida propia...

Terminamos... Vuelve a recorrer la calle durante unos metros, ahora sí, hasta el final. Allí encontrarás edificios más modernos. No... no se acaba "la historia". Estás entrando en el Jodenbuurt, en gran barrio judío de Amsterdam... que quedó completamente arrasado tras la Segunda Guerra Mundial. 


Continúa: Las historias del gran padre Amstel

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El Mapa del Recorrido

PINCHA SOBRE LOS MAPAS PARA AMPLIARLOS        Mapa de Amsterdam 06

Los viejos canales...


Mapa de Amsterdam 06 Mapa de Amsterdam 06-2
 


Este recorrido comienza justo donde acabó el anterior, en la Plaza Nieuwmarkt

Recorre la calle Zeedijk casi entera, hasta que llegues al pequeño "puente" sobre el canal. Entonces, toma la primera calle a la izquierda para entrar en el Armbrug. En ese momento estarás en el primero de los canales por los que pasaste en el capítulo anterior, el Oudezijds Voorburgwal. Estás en el "fondo" de la foto que viste antes...

Cruza a la otra orilla y continúa "aguas arriba". Cuando llegues a la altura de la Oude Kerke (la Iglesia Vieja) vuelve a cruzar de orilla para llegar hasta ella. Muy cerca están, además, la iglesia de Nuestra Señora del Ático (en el 40) y el coffeshop Bulldog (en el 90)...

Termina el recorrido subiendo un poco más, hasta llegar al punto en el que estuviste al comienzo del capítulo anterior, junto a la calle Damstraat.

Luego, repite en línea recta como antes, pero esta vez ya hasta el final de la calle.



Da una oportunidad a la magia...






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