GUÍA DE AMSTERDAM.  La Ciudad que Maravilló al Mundo


14. El Jordaan en su laberinto



El Jordaan fue el barrio que nació para las clases trabajadoras; para los artesanos, los obreros y los mozos que servían de soporte a esa enorme máquina de riqueza que se desarrollaba en el Anillo de Canales. Es como si fuera un anillo que a su vez envolviese al otro... pero sin tanto esmero... Desde entonces ha vivido mil avatares, pero ese sabor popular se respira en cada uno de sus poros.
 


El Jordaan toma su nombre no del río bíblico, sino de la palabra holandesa que significa “jardin”, que es lo que era esta zona antes de ser urbanizada y anexada a la ciudad. Nació al mismo tiempo que el Anillo de Canales, pero al ser para gente humilde, no se siguieron los mismos esquemas que se estaban aplicando en los canales "de la otra orilla". 

Aquí no hay un cuidado diseño al servicio de la funcionalidad. Sin embargo, sus calles son rectas y perfectamente paralelas... ¿El secreto?... Pues simplemente que su diseño reproduce el que tenían los polders que había aquí antes de su construcción. Aquí no se tomaron el trabajo de reconstruir lo que había. Lo que hoy son calles fueron en su día canales y donde hay casas es donde estaban las tierras. Por eso aquí las calles tienen una orientación diferente a las del Anillo de Canales




Un barrio popular... cada vez más chic

Desde hace casi 400 años el Jordaan ha sido un barrio popular, y a principios del siglo XX, ese carácter llegó probablemente a su máxima expresión cuando se convirtió en la residencia de decenas de miles de obreros... que acabaron viviendo cada vez en peores condiciones.

En los años 60 muchos de sus habitantes abandonaron el barrio para trasladarse a nuevas zonas del Norte de la ciudad, y en los 70 el Ayuntamiento trató de derribarlo por completo para construir modernos edificios de viviendas. Pero la sublevación popular lo impidió...

Para esa época, artistas, profesionales liberales, gentes con espíritu bohemio habían empezado a aparecer por el barrio y empezaban a ofrecerle un futuro. Poco a poco se fue haciendo un lugar más atractivo. Aparecieron galerías de arte, restaurantes y cafés con encanto, tiendas alternativas... y hoy es una zona de moda donde vivir.




Cuestión de ambiente

El barrio es grande y no se puede decir que tenga una gran colección de atractivos turísticos individuales, pero en conjunto tiene un aire atractivo, que hay que ir encontrando aquí y allá. Además, tiene la ventaja de que en él viven "auténticos habitantes" de Amsterdam. Verás niños por la calle... Y eso le da un punto especial...

Ahora bien, si tu espíritu aventurero empieza a estar un poco maltrecho a estas alturas del viaje, tal vez lo más prudente sea un breve paseo por algunas de sus calles. Te servirán para captar su alma.

Y para hacerlo más sencillo, vas a comenzar justo en el mismo lugar en el que terminaste el recorrido anterior. En las proximidades de Westerkerk. El Jordaan es el barrio que tienes en la orilla de enfrente de Prinsengracht. ¿No notas en ella ya una animación especial?




Camina hasta el canal Egelantiersgracht y entra por Eerste Leliedwarsstraat, con sus restaurantes, sus cafés, sus tiendas... Es el lugar más animado de esta parte del barrio.

Cuando camines por ella no dejes de echar la vista atrás. Comprenderás entonces por qué, aunque Westerkerk no es la iglesia del barrio, el Jordaan no ha podido nunca dejar de vivir también al ritmo de su presencia...




Luego gira a la derecha por Westerstraat, un extraño bulevar en el que no te será difícil reconocer lo que durante siglos fue un canal, cegado a principios del siglo XX para sanear la zona. No fue el único del barrio que sufrió este cambio...




Al final vas a llegar de nuevo a las orillas de Prinsengracht, en esta ocasión, a la amplia plaza que hay junto a la iglesia Noorderkerk, la Iglesia del Norte, ésta sí, la iglesia del barrio. 

Noorderkerk es una iglesia protestante desde sus orígenes, y hoy sigue ejerciendo de tal. Fue diseñada, cómo no, por Hendrick de Keyser, al que en este caso ayudó su hijo Pieter. Les bastaron apenas tres años para terminarla, en 1623, y fue una de las  primeras iglesias del mundo construidas para el rito calvinista, con planta central, y con el púlpito en el centro del templo. Los lunes y los sábados suele haber un agradable mercadillo ambulante en sus alrededores.




Brouwersgracht... el Canal de los Cerveceros

Antes de dar por terminada tu incursión por las tierras del Jordaan, te queda una última sorpresa, justo en el límite del barrio... y del propio Anillo de Canales. Brouwersgracht, el Canal de los Cerveceros, el canal que cierra transversalmente todo el sistema, ya en las cercanías del "mar".

Continúa por la orilla de Prinsengracht alejándose de Westerkerk. En apenas un par de minutos vas a llegar. Es una de las calles con más encanto de Amsterdam, con sus casas flotantes, las espléndidas fachadas de lo que durante siglos fueron los almacenes y sus elegantes puentes levadizos...




Aquí, en la zona donde la ciudad ya prácticamente tocaba el mar, se encontraban las fábricas de cerveza. Era una zona industrial y portuaria.

Esas casas con esos enormes ventanales eran los almacenes. Las mercancías se subían y bajaban utilizando poleas colocadas junto al tejado, y se introducían y sacaban directamente desde cada planta por sus ventanas. El barco amarrado justo debajo de ellas se encargaba del resto. Asombrosamente simple ¿no?

Los puentes levadizos permitían el paso sin problema a las grandes embarcaciones.

Hoy debajo de esas ventanas no amarran los barcos cargados de mercancías, sino casas flotantes. Algunas siguen siendo barcos, otras nacieron ya con la vocación de morada.

En ellas viven habitantes normales de Amsterdam. En la ciudad hay más de 2.500 casas flotantes amarradas en sus canales.



El fin del recorrido...y el fin del sueño

Ahora sí, llegas al final. Deshaz brevemente el camino bordeando Prinsengracht, porque toca abandonar el Anillo de Canales

Vas a recorrerlo por última vez: Prinsengracht, Keizersgracht, Herengracht.... Apura los últimos sabores de este maravilloso mundo mientras conoces el fin de la historia... 

Y es que todo este mundo de fábula se iba a empezar a venir abajo muy poco después de ser terminado. Fue a partir de 1672, "el año del desastre", cuando Francia e Inglaterra atacaron simultáneamente a Holanda.

No fue una cosa de un día para otro. Fueron otra vez décadas de guerras... como al principio. Pero fue un acoso que iba a suponer el fin de la dominación holandesa de los océanos y el nacimiento de un nuevo coloso: el gran Imperio Británico. Los ingleses sucedieron a los holandeses en los mares de Oriente... y en el Norte de América... y el sueño dorado empezó a romperse

Sin embargo, aquel preciso mecanismo de canales, calles, casas, detalles y gente siguió vivo... como el primer día... a lo largo de los siglos...

¿Fin de la historia, pues?... Casi... Porque en la ciudad hay otros reinos... Son los Reinos Paralelos... Y ha llegado el momento de descubrirlos... ¿O lo has hecho ya...?



El Mapa del Recorrido

PINCHA SOBRE LOS MAPAS PARA AMPLIARLOS     Mapa de Amsterdam 14

Un suspiro por el Jordaan


Mapa de Amsterdam 14
Mapa de Amsterdam 14-02


El Jordaan es casi tan grande como el Anillo de Canales, pero si quieres hacerte una idea puedes hacer un pequeño recorrido por su extremo Norte

Tomando como referencia la Casa de Ana Frank, junto a Westerkerk, donde terminaste el recorrido anterior, cruza Prinsengracht y desciende unos metros hasta entrar por el canal Bloemgracht. Luego, entra por la primera calle a la derecha. Es Eerste Leliedwarsstraat.

Recórrela hasta Westerstraat. Gira a la derecha por ésta (que fue un antiguo canal) y recórrela hasta el final. Llegarás a la plaza de Noorderkerk, la Iglesia del Norte.

Desde aquí. un breve paseo de ida y vuelta por la orilla de Prinsengracht hasta llegar al Canal de los Cerveceros, el Brouwersgracht. Recórrelo un poco hacia la izquierda, hasta llegar a los puentes levadizos y luego regresa hacia Noorderkerk.

Desde aquí, últimos pasos por el Anillo de Canales. Recorre por última vez Prinsengracht, Keizersgracht y Herengracht a través de la calle Prinsenstraat.  Llega hasta el canal Singel y camina hacia la derecha. Luego la segunda calle a la izquierda te lleva hasta la Plaza Dam.



Da una oportunidad a la magia...






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