GUIA DE BRUSELAS. 18

Bruselas de noche




Hay un paseo que deberías hacer por la noche de Bruselas. Volverás a recorrer lugares que conociste durante el día, pero ahora serán distintos... y además te guardan unos pequeños "secretos"... Luego, unas cervezas en un lugar tranquilo -o con mucha marcha-, y podrás poner punto y final a un día redondo.


El paseo comienza -cómo no- en la Grand Place, que ahora está estrenando una nueva iluminación en base a una espectacular combinación de lámparas led. Las luces y las sombras están definidas con tantísima sensibilidad que parece como si fuese la propia luz la que dibujase las formas arquitectónicas. Como si los edificios fuesen una simple ilusión...

Si de día la plaza era impresionante, ahora es simplemente mágica... La nueva iluminación no llega todavía a la plaza en su totalidad, pero lo que hay es ya una auténtica maravilla.



Las luces suelen ser blancas, pero pueden cambiar de color, con lo que en ocasiones se organizan pequeños espectáculos de luz y sonido realmente inolvidables. Decir que en ese momento la magia se apodera de la plaza es quedarse muy corto...


Tus sombras de colores

Tu siguiente meta es llegar hasta la Place Royale, un recorrido casi en línea recta desde la propia Grand Place.

Pero no tienes que esperar hasta llegar arriba del todo, porque a mitad de camino te espera otro pequeño secreto, que curiosamente muy poca gente conoce en Bruselas: tus sombras de colores. 

Las verás en la explanada donde está la Biblioteca Real. Según avanzas por el paseo entre los setos ya empezarás a notar algo raro en tus sombras, pero lo mejor ocurre en el pequeño "claro" que hay junto a la fuente al final de la explanada. Allí verás que tienes tres sombras: una azul, una roja y una amarilla!!!! Y lo mejor es que si empiezas a jugar con ellas y a poner una sobre otra, empiezan a aparecer los colores complementarios. Si pones una sombra azul sobre una amarilla, el lugar donde se unen se convierte en verde...



Los causantes de esto son unos focos que hay en lo alto de la biblioteca que aparentemente parece que están colocados para iluminar la explanada, pero en realidad ofrecen este espectáculo para "iniciados".

Y lo bueno es que, como ves, lo puedes fotografiar. Date el gustazo de hacer un poco el payaso... 

Cuando termines el juego, sube los escalones camino de la Place Royale. Mira entonces tu sombra: de nuevo una única y triste sombra gris...

Arriba, la Place Royale, blanca en el silencio de la noche, como si fuera para ti solo. Y frente a ella, la Ciudad Baja, con esa maravillosa vista de la torre del Ayuntamiento y, al fondo, la Basílica del Sagrado Corazón y su peculiar cruz de luces rojas sobre su cúpula...



La escolta de los espíritus

Antes de continuar, puedes hacer un paréntesis y echar un ojo al silencioso Palacio Real. Como sabes está justo al lado, así que no te costará. Luego vuelve a la Place Royal y continúa ya por la Rue de la Regence en dirección hacia hacia Le Sablon. Allí vas a llegar a otro de esos pequeños secretos que te reserva la noche de Bruselas. 

Lo vas a encontrar en Le Petit Sablon, el parque en el que están las esculturas de los condes de Egmont y Hoorns. De noche lo cierran, pero lo que tienes que ver lo puedes ver perfectamente desde la calle. Mira las esculturas que escoltan a las de los condes. 

Blancas, azuladas, irreales, fantasmales, como si al llegar la noche sus espíritus saliesen de la piedra para escoltar la memoria de los héroes. Una iluminación sencilla pero tremendamente evocadora, como si la noche estuviera cargada de historias...


Y enfrente, la espectacular iglesia de Nôtre Dame du Sablon, como una obra de orfebrería en medio de la calle...

De ahí, a la plaza del Sablon y regreso a la Grand Place a través de la noche de Bruselas escuchando el eco de tus pasos...


Unas cervezas para terminar

Y tras el paseo, una buena cerveza para terminar el día. Ya conoces el "Delirium Village" en L'Îlot Sacré". Encontrarás diferentes ambientes en sus distintos pisos... y locales. También cerca de la Grand Place, para adolescentes y muy jóvenes (en Bélgica se puede entrar a las discotecas a partir de los 16 años), la disco imprescindible es You (Rue Duquesnoy 18). Si eres un poco morboso, imprescindible el bar Le Cercueil (el ataúd), justo al lado de la Grand Place, en la Rue des Harengs 10-12 (entrada por un siniestro callejón, para ir haciendo ambiente...).

Y si quieres una cierta "marcha", ve hacia la Bolsa y la plaza de Saint Géry (Zebra, Le Roi des Belges, Java, Pardus, Gecko...) déjate caer y elige... 

Aunque si quieres un verdadero clásico, el club de jazz L'Archiduc, en Rue Dansaert 8. A pesar de su aspecto de "bar de señoritas" con su pared azul y sus luces rojas, es un lugar imprescindible. Eso sí, hay que llamar al "telefonillo" para entrar. No te cortes. Lo pone bien claro.

Y para terminar, un lugar "curioso", Le Corbeau, Petite Rue de Saint Michel, cerca de la Place De Brouckère. Lo normal es que un viernes o un sábado acabes bailando encima de las mesas...