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Bouillon (II). De aquí partió la Primera Cruzada






El castillo de Bouillon se empezó a construir antes del año 1000, y durante 800 años no paró de crecer. Y en lo más alto ondea la bandera del Reino de Jerusalén. Porque entró en la Historia gracias a Las Cruzadas.







Era el 15 de agosto de año 1096. El señor de estas tierras, Godofredo de Bouillon, habia reunido 40.000 hombres y salía al frente de ellos camino de Jerusalén. Comenzaba aquí mismo uno de los episodios más míticos de la Historia de Europa: Las Cruzadas.

Godofredo es el prototipo del noble guerrero. Para armar ese ejército no duda en vender el castillo al príncipe-obispo de Lieja. Faltaba poco para que cumpliese los 40 cuando parte a la aventura de su vida.

El viaje a pie dura tres años. Por el camino se unen a otros tres ejércitos que han salido de Francia y de Italia, y a finales de la primavera de 1099 ponen sitio a la ciudad de Jerusalén.

El sitio dura 40 días, y el 16 de julio de 1099 el ejército liderado por Godofredo logra romper la resistencia. Asaltan la muralla Norte, entran en la ciudad y abren las puertas para que entren los otros ejércitos sitiadores.

La ciudad cae. La bandera cristiana ondea en Jerusalén. Una semana más tarde los líderes de los ejércitos vencedores eligen a Godofredo como rey de Jerusalén. Él acepta la responsabilidad pero no el cargo. Dice que no podría llevar a corona de rey en el mismo lugar en el que Jesús llevó la corona de espinas. El título que acepta es el de Defensor del Santo Sepulcro.

Hoy en el castillo de Bouillon aún ondea en lo más alto una bandera blanca con unas cruces rojas. Es la bandera del Reino de Jerusalén.

Godofredo apenas puede ejercer su mandato un año porque el 18 de julio de 1100 muere en una de sus incursiones contra los musulmanes. Terminaba su vida pero comenzaba su leyenda.






Un personaje de Leyenda


Godofredo de Bouillon se convirtió en uno de los grandes personajes de la Edad Media en Europa.

Ya en el siglo XIV se le incluyó entre "los Nueve de la Fama", un grupo en el que se habían seleccionado otros tantos personajes históricos que encarnaban los ideales de la caballería. Eran Josué, David, Judas Macabeo -judíos-, Alejandro Magno, Héctor, Julio César -paganos-, el rey Arturo, Carlomagno y Godofredo de Bouillon -cristianos-.

El mismo Don Quijote se refiere a ellos como un auténtico ideal a seguir. Y Gante habla de Godofredo de Bouillon en la Divina Comedia. Y es que su figura tiene algo que atrae la leyenda.

Antes de morir, Godofredo había tenido tiempo de fundar la abadía del Monte Sión. A partir de este hecho histórico algunos han querido adivinar que a la vez pudo fundar el Priorato de Sion, una hermandad secreta que desde entonces habría estado custodiando valiosos (y peligrosos) secretos para la cristiandad. La descendencia merovingia, el Santo Grial... Él habría sido el primer gran maestre de la obra... Pero sobre esto no hay absolutamente ningún indicio real que lo sugiera. Una vez más la leyenda...

Lo que sí es cierto es que las historias del Grial vinieron con fuerza a estas tierras desde Oriente. Si has estado en Brujas y en Gante lo sabes bien...


Un viaje al corazón de la Historia

Recorrer el interior del castillo es sumergirte de lleno en siglos de vida y de muerte. No es un castillo cortesano. Es un castillo fortaleza. Un castillo de frontera en medio de los bosques. Un castillo que, más que construido, parece que ha ido naciendo de la propia roca. Cuando recorres sus pasadizos hay veces que es difícil saber dónde acaba la roca y dónde empieza la construcción. Como si después de todo lo vivido ambas se hubieran llegado a fundir.





No hay duda de que lo más práctico es seguir un plano o una audioguía. Pero yo nunca he abusado de ellos. Siempre he preferido dejarme llevar y dejar que sea el propio castillo el que se exprese. Conocerás menos detalles, pero las sensaciones serán mucho más intensas. Déjate llevar y siente el frío, la humedad, el miedo, la euforia, el agotamiento... Todo aquello que sintieron aquí mismo miles de hombres día tras día durante más de 800 años. Siente los ecos de aquel 15 de agosto de hace casi 1.000 años cuando 40.000 hombres abrían desde aquí la mítica época de las Cruzadas.





Esas sensaciones están en estas piedras. Es algo que me enseñaron aquellas viejas tarjetas postales. Y eso no hay libro que pueda contarlo. Lo tienes que sentir tú mismo y lo tienes que hacer en este mismo lugar. Porque todo eso ocurrió aquí. Hay una Historia que hay que leer pero hay otra Historia que hay que sentir. Y éste es uno de esos lugares mágicos donde uno tiene que aprender a hacerlo.



De nuevo en el exterior

Cuando vuelves a salir al exterior te das cuenta de que realmente amas este lugar. Vuelve a mirar desde la explanada que hay frente al castillo.

Mira esos bosques, esa ciudad que se esconde dentro de ellos. Como lo ha hecho desde hace más de 1.000 años.

Mira el castillo cómo surge desde la roca. Escucha el carillón de la torre de la iglesia justo antes de dar las horas...

Siéntate en uno de esos bancos y sé parte de la historia.