blog‎ > ‎

Grand Place de Bruselas, recuerdos de un mercado

publicado a la‎(s)‎ 13 mar. 2015 2:22 por Tadeus Zimm   [ actualizado el 13 mar. 2015 2:39 ]
Hubo un tiempo en que en la Grand Place de Bruselas había un mercado. Era el más importante de la ciudad. Una ciudad que había hecho del comercio su seña de identidad. Hace ya mucho tiempo que no lo hay, pero sobre los adoquines permanecen vivas dos históricas "reliquias" de aquella actividad: los mercados matutinos de flores y de dibujos.


No son importantes, ni grandes, ni exclusivos, ni innovadores... pero ahí siguen. Cualquiera podrá decir que son algo puramente anecdótico... Y no le faltaría razón... Si no fuera porque en realidad son mucho más.

Son los últimos estertores de una actividad que tiene aquí muchos cientos de años de vida y hunde sus raíces en la esencia misma de la ciudad.

De un lado de la plaza, el Ayuntamiento, símbolo de las libertades de la ciudad y de los derechos de los ciudadanos, del otro, la Casa del Rey, recordatorio del poder de los Duques de Bravante. Frente a frente, casi a cara de perro.

Y en medio, el mercado... la vida misma...

Cuando estos pequeños mercadillos desaparezcan, una parte del alma de esta plaza se habrá ido con ellos... Tal vez sin que nadie se haya dado ni siquiera cuenta de ello.

Desde aquí, pues, un recuerdo... y un reconocimiento... a los que probablemente sean los mercados más humildes de la ciudad... 

Esas pequeñas cosas que acaban haciendo que los sitios sean especiales.