LA GUÍA DE GANTE. 2


Graslei y Korenlei. Historias
de un mundo que nace




Hacia la mitad de la Edad Media, en Europa la mayor parte de la gente vivía en el campo, trabajando como siervos de los señores feudales, pero en Gante las cosas eran muy distintas. 

Sus habitantes habían conseguido crear una de las primeras ciudades del continente.






Todo fue gracias a este puerto que tienes delante... o mejor, gracias a la riqueza que obtuvieron fabricando los más espectaculares tejidos que se habían conocido nunca: los preciadísimos paños de Flandes, que desde estas aguas llegaban a todos los rincones del continente.

El señor de la ciudad era el Conde de Flandes, pero quienes estaban al frente de toda esta actividad comercial eran los "burgueses", en el sentido más puro de la palabra, es decir, los habitantes de la ciudad, del "burgo". Ellos compraban la lana, dirigían la producción y luego la vendían en las cuatro esquinas de Europa. 



Pronto acumularon una enorme riqueza y, al ser tan ricos, no estaban dispuestos a someterse a los caprichos de los nobles. 

Esto, lógicamente, causó constantes conflictos a lo largo de los siglos, y fue forjando la personalidad de la ciudad. Emprendedora y testaruda.

El puerto son en realidad dos muelles: el Muelle del Grano (el Korenlei, en el que estás) y el Muelle de las Hierbas (el Graslei, el que ves en la orilla de enfrente).

Esto era un auténtico ir ir venir de barcos. No sólo transportaban lana y tejidos. También traían madera, vino, trigo... Todo lo que necesitaba una ciudad de más de 60.000 personas.



Vívelo de cerca


Vive de cerca toda esa actividad. Cruza el río por el puente que tienes a tu izquierda y sumérgete en los detalles. Estás en el Graslei. Algunas de las casas que tienes delante siguen en pie y en pleno uso desde aquellos lejanos tiempos. Descúbrelas. Porque no fueron testigos, fueron protagonistas que aquella impresionante aventura. Cada una de ellas tiene una enorme personalidad y muchísima vida entre sus muros.



Busca el número 12
. Hoy es un restaurante pero está en pie desde antes de que se descubriera América. Se construyó en 1435 y era la Casa de los Medidores de Grano. Era un lugar muy importante en la actividad del puerto. 

El trigo era la base de la alimentación. Lo traían desde el mar Báltico y todos los barcos tenían que pagar un impuesto, que venía a ser una cuarta parte de la cantidad que transportaban. Pues bien, según se iba descargando, en esta casa era donde se medía el grano y se retenía esa cantidad. 

Por cierto, fíjate que a su derecha está la casa más pequeña de Gante, una puerta y dos ventanas en apenas un metro de ancho.


Con el tiempo, a los medidores de grano su casa se les quedó pequeña y 250 años más tarde construyeron otra para ampliar las instalaciones. Fue en 1698. Juega a los detectives y busca la casa unos números más a la derecha. Tiene un claro aire de familia, es más grande y junto a su puerta hay una relieve en piedra que la identifica: "Het Cooremeters Huis" (La Casa de los Medidores de Grano).






La casa más antigua

Pero antes de llegar detente en la casa más antigua de Gante y una de las casas románicas más antiguas de Europa. Está aquí desde el año 1200. Hoy es también un restaurante (el célebre Belga Queen) pero durante cientos de años fue el lugar en el que se almacenaba el grano que se cobraba como impuesto, una vez que había sido medido. Es la Casa del Almacén del Trigo, el edificio de la fachada de piedras grises. Inconfundible.

A su derecha está la pequeña casa donde trabajaban los encargados de gestionar todo este papeleo. Es la Casa del Peaje. No tiene pérdida. 


Cuestiones de barcos

Todas las cuestiones relacionadas con los barcos se tenían que solucionar en la Casa del Gremio de los Armadores Locales, que está un poco más a la derecha. Encuéntrala. 

Es fácil. Simplemente busca el "cartel"... Es el edificio que tiene sobre la puerta un pequeño relieve que representa a un barco navegando sobre el Báltico.

Fue construida en 1531, y en su fachada colocaron el escudo de armas del emperador Carlos V, que había nacido en esta misma ciudad y que por aquel entonces era el monarca de estas tierras. En la fachada están también los escudos de sus territorios, entre ellos Castilla y Aragón... muy castigados por los siglos.


Busca el intruso

Un último reto. Entre las casas del Graslei hay un intruso. El interior es medieval, pero la fachada tiene sólo 100 años, y es una reproducción de la antigua Casa de los Albañiles que nunca estuvo en el puerto.


El caso tiene su gracia. La fachada original había ido degenerando tanto que tuvieron que derribarla, y para construir la nueva decidieron reproducir la fachada de un edificio de Gante que había desaparecido pero que se conocía por grabados antiguos: la casa del Gremio de los Albañiles

Hasta ahí, nada de particular. Lo curioso del asunto es que hace 40 años la fachada original de la Casa de los Albañiles (la auténtica, la de 1527) apareció.

Fue a unos cientos de metros de aquí. Estaba oculta detrás de otra fachada posterior que la tapaba, y la descubrieron al ir a derribar el edificio, como si el propio espíritu de los albañiles surgiese para evitar la destrucción. La vas a ver en el siguiente capítulo. De momento, juega a encontrar la copia.



El espíritu sigue vivo

A estas alturas ya te habrás dado cuenta de que si el escenario era espectacular, cada una de las casas en particular es un mundo en sí misma. Si ahora las vuelves a mirar en su conjunto verás como si cada una de ellas te hiciese un pequeño guiño
cómplice. Y es que su espíritu sigue sorprendentemente vivo. Hasta tal punto que parece como si fuesen ellas las que eligiesen a sus inquilinos, para asegurarse de que van a seguir viviendo con intensidad los nuevos tiempos. 





Termina tu recorrido por el Graslei. Desde aquí tienes una  vista espectacular de la orilla de enfrente, en la que estuviste antes (el Korenlei o muelle del grano). 

A la izquierda, el ábside de la iglesia de San Miguel, y a la derecha unos edificios que si bien no tienen el enorme significado de los de la otra orilla, también forman parte de esta historia. Fíjate en la Casa de los Barqueros Extranjeros, con un velero en su veleta.

Desde aquí también puedes embarcarte en un viaje en barca por los canales de a ciudad. Hazlo, sin duda, pero más tarde. Porque ahora toca asomar la cabeza por la trastienda de todo este ajetreado mundo. Y espera alguna que otra sorpresa.



Mapa del recorrido


Ampliar foto






De los muelles a la Plaza del Mercado del Grano (Korenmarkt)

Los muelles medievales de Gante estaban a ambas orillas del río Lys. 

Ésta en la que estás era el llamado muelle del Grano (Korenlei) y el de enfrente, el muelle de las Hierbas (Graslei).

Para ir de uno a otro, cruza el puente que tienes más adelante.

Cuando hayas terminado, de recorrerlos, sitúate de nuevo en este puente porque desde ahí vas a acceder a la plaza del Mercado del Grano (Korenmarkt) y la Iglesia de San Nicolás (Sint-Niklaaskerk).



.


Compártelo
logo facebook


Descárgate gratis








PUBLICIDAD