GUÍA DE AMSTERDAM.  El Gusto por la Vida


09. Fiesta!! Rembrandtplein... Leidseplein... Paradiso...



Ahora es tiempo para la Fiesta. Amsterdam es una ciudad con una tremenda vitalidad tanto de día como de noche. Y si hubiera que resumirla en unas pocas referencias, en ellas estarían sin duda dos de sus plazas más carismáticas: Rembrandtplein y Leidseplein. Diferentes, pero ambas muy animadas. Y, ya puestos en faena, nos dejaremos caer por algún que otro de los “templos históricos” de la Fiesta de la ciudad.


Rembrandtplein (la Plaza Rembrandt) es, de día, una plaza repleta de cafés, restaurantes y terrazas donde sentarte a ver pasar la gente... o a dejarte seducir por una tentadora sopa de tomate... 

En el centro de la plaza está la estatua que rinde homenaje a Rembrandt y justo delante de ella lo más probable es que encuentres una reproducción en 3D de la más importante de sus obras: la Ronda de Noche. ¡¡¡Por fin podrás tocar a los míticos Kloveniers!!!




Se trata de una serie de esculturas en bronce de tamaño natural que representan a los personales del famoso cuadro. Y digo que “lo más probable es que encuentres” porque el conjunto a veces viaja para ser expuesto en algún lugar del mundo. O sea, que si no está, es que anda por ahí... ¡Ah! Y si vas a hacer la foto, mira bien por si se te cuela algún personaje extra...

De noche la plaza se engalana. Luces, discotecas, clubes... y probablemente más gente... Escape y Club Rain son los reyes. Los sitios de la gente guapa... Varios ambientes en cada uno para ver y para ser visto... Así que si piensas ir, mejor ponte guapo...

En definitiva, un  buen lugar para hacer un alto, dejar reposar lo que has vivido hasta ahora y prepararte para nuevas experiencias.

 


El mejor camino

El camino entre Rembrandtplein y Leidseplein podrías hacerlo a través de una serie de tranquilos canales... Podrías... pero no deberías... Ya habrá ocasión... Ahora toca despejar la mente. Estamos en el territorio de la Fiesta!! y eso significa gente, ruido... y un poco de caos... Toca cambiar de registro...

La calle Reguliersbresstraat te marca el camino... En el número 26-28 te encuentras con el Teatro Tuschinski, que abrió como cine y teatro de variedades en 1921. Un soberbio edificio mezcla de Art Nouveau, Art Deco, Escuela de Amsterdam y quién sabe qué cosas más... Muy interesante...


 


La calle desemboca en la bulliciosa zona de la Plaza Muntplein. Allí te vas a encontrar con la torre Munttoren que a estas alturas no tendrás dificultad en identificar como una de aquellas antiguas torres que formaban la muralla de la ciudad, y que en el siglo XVII fue salvada de la destrucción por Hendrick de Keyser. En este caso su "nueva vida"le llegó en forma de fábrica de moneda, de ahí su nombre: Munttoren, o Torre de La Moneda

La estructura con la que la remató Keyser esconde un carillón que todavía sigue funcionando. Así que, si tienes ocasión, pasa por aquí un sábado entre las 2 y las 3. Escoge -si puedes- un lugar medianamente tranquilo y serás testigo de un peculiar concierto. 




Una sinfonía de sonidos... y olores... porque justo detrás de la torre está el peculiar Mercado de las Flores. Un conjunto de tiendas flotantes sobre el canal Singel, donde te vas a encontrar con una enorme variedad de plantas y bulbos. Un conjunto colorista y atractivo donde aturdir un poco la vista y el olfato. Las actuales casetas son las herederas de aquellas primitivas barcas que venían desde los campos cargadas de flores para venderlas aquí mismo...


Leidsestraat

Llegado a este punto vas a realizar un drástico cambio de dirección. Vas a dejar de marear la perdiz en torno a la Ciudad Antigua y vas a afrontar una decidida línea recta para alejarte de ella... casi hasta el más allá...

El camino lo vas a hacer a través de la calle Leidsestraat. Es la menos “típica” de las calles de la zona, pero sin duda la más animada. Es una calle de tiendas, de locales de comida rápida, un pequeño maremagnum muy especial en el que no dejará de llamarte la atención la convivencia entre peatones y tranvías... como si fuera la cosa más natural. Eso sí, aquí no verás muchos ciclistas. Es uno de los pocos lugares de la ciudad donde no tienen permitido ir sobre la bicicleta.

En tu camino vas a atravesar el “Anillo de Canales” la gran creación urbanística de Amsterdam en su Edad de Oro. Pero por el momento no te desvíes para verlos. Simplemente echa un ojo a lo que te vas encontrando; ya tendrás ocasión de hacerlo un poco más adelante. Ahora, ya sabes... A lo tuyo...


Leidseplein. El espíritu de Amsterdam

Las dos calles que hay justo antes de llegar a Leidseplein ya te avisan del lugar al que estás a punto de entrar. Un auténtico laberinto de bares y restaurantes de lo más variado y colorista. Y ya, la plaza en sí, un verdadero espectáculo de terrazas, artistas callejeros, ciclistas, tranvías y paseantes.


Leidseplein es por encima de todo un lugar de convivencia. El coffeeshop (un "Bulldog", por cierto) y el Burger King codo con codo con total naturalidad; el artista callejero ejecutando su número entre tranvías y bicicletas... el turista haciendo sus necesidades en un “wc” no apto para pudorosos rodeado de paseantes absolutamente indiferentes... La vida misma

Ten esto en cuenta: aquí no eres un visitante; formas parte del paisaje. Así que asume tu papel.



 


La plaza tiene también su gran monumento. Es el Teatro Municipal (el Stadsschouwburg), un precioso edificio de finales del XIX (1894), “primo hermano” de la Estación Central (Le vas tomando el gusto a este tipo de arquitectura, ¿verdad?). Es uno de esos edificios que uno no sabe si dan carácter a una ciudad o es que son así porque es el propio carácter de la ciudad el que se ha apoderado de ellos...

Además, no siempre es en su interior donde está el mejor espectáculo. Porque este teatro es también el lugar de los éxitos deportivos. Cada vez que el Ajax (el equipo de fútbol de la ciudad) consigue un triunfo, los jugadores vienen a ese balcón y desde aquí lo celebran con la afición.




El "American", Mata-Hari... y los árboles

Y es que a esta plaza, la animación le viene ya de lejos. Ya en los años 20 era el lugar de cita de artistas, políticos, hombres de negocio... e incluso de espías... 

A la izquierda del teatro, por ejemplo, te encuentras el American Hotel. Un precioso edificio Art Deco que conserva todo el sabor de la arquitectura de los años 20, del cine en blanco y negro... Y en el que, como para "rematar la faena", pasó su noche de bodas, el 11 de julio de 1895, Mata Hari, la famosa bailarina y espía. 

Hoy todavía se conserva esa suite, una de las más grandes de hotel, que no tiene número, sino nombre. Es, como no podía ser de otro modo, la suite Mata Hari.


 


Enfrente del hotel, en la orilla opuesta del canal, verás unos grandes árboles. Son algunos de los árboles más grandes y más antiguos de Amsterdam... Pero no te los menciono por eso.

Míralos atentamente. ¿Lo ves ya? Entre las ramas de uno de ellos, otro de esos detalles sublimes de Amsterdam, otra de las esculturas del “Artista Desconocido”. ¿Lo recuerdas? Aquél que una noche colocó de incógnito la pequeña escultura que representa unos senos femeninos en el suelo junto a la Oude Kerk, la Iglesia Vieja del centro de la ciudad...

Aquí es una escultura en hierro que representa a un hombre cortando precisamente una de esas grandes ramas.

Apareció aquí la noche del 30 de enero de 1989, la víspera del cumpleaños de la Reina Beatriz... ¿Un regalo de cumpleaños?... ¿Quién sabe?... Por cierto, ¿sabías que hay incluso alguien que piensa que el Artista Desconocido es la propia ex-reina Beatriz?...


Paradiso: La relajación cósmica

Este paseo por la Fiesta!! va a terminar precisamente en uno de sus “templos históricos”. Regresa brevemente a Leidseplein, haz un alto si te apetece, y luego camina junto a la pequeña explanada de hierba con esculturas de iguanas en bronce. En un par de minutos vas a llegar a la disco Paradiso. Ten cuidado de no pasarte... porque la verdad es que se parece a cualquier cosa menos a una discoteca... y es que en realidad era una discreta iglesia.

Una iglesia que, al igual que otras en Amsterdam, ha dejado de serlo, aunque éste es un caso muy especial. La iglesia fue ocupada por los hippies en 1967 para convertirla en un centro de entretenimiento y cultura, pero la policía terminó con el experimento. Sin embargo... Amsterdam es Amsterdam... y un año más tarde las autoridades daban su visto bueno a la idea. El 30 de marzo de 1968 la iglesia abría sus puertas como el “Centro de Relajación Cósmica Paradiso” (“Cosmic Relaxation Center Paradiso”). Precioso... Hippie total... Paz, amor y maría...

Un centro para jóvenes, subvencionado por las propias autoridades... Al más puro estilo Amsterdam... mejor encauzar que prohibir

Para los jóvenes fue un lugar donde dar rienda suelta a sus inquietudes, y para las autoridades un lugar donde experimentar su forma de abordar los nuevos tiempos. Tal vez unos y otros no lo sabían, pero Paradiso iba a convertirse en un verdadero laboratorio de pruebas de la revolución hippie.




Fue uno de los primeros sitios en los que se toleró el uso de drogas blandas. Rock, drogas blandas, melenas, contracultura... y pocos problemas de orden público...  

La sala abría sólo durante el día... La revolución hippie no era sólo cosa de la noche. Además, para eso estaba Vondelpark, justo al lado... 

Poco a poco, el tiempo fue pasando. Los hippies.... bueno... los hippies... cumplían años... Y el “Centro de Relajación Cósmica” empezaba a quedarse en otra época.

Sin embargo, Paradiso iba a evolucionar con los jóvenes.... o sea... con los hijos de aquellos hippies... A comienzos de los 80, el cambio iba a venir de manos de los Dj y la cultura club. Paradiso se abrió a la noche y al house.... y luego... Punk, New Wave, raves, fiestas dance, Lady Gaga...

Hoy, Paradiso sigue abriendo sus puertas... con más decibelios y con láser... Ya no es aquel centro de relajación cósmica... pero entre sus paredes se ha fraguado una parte del espíritu de esta ciudad.


Homo sapiens not urinat in ventum

Para terminar el viaje a este mundo casi irreal, unos pasos por una antigua prisión. Son los edificios que hay justo a la derecha de Paradiso. Verás unas esbeltas columnas que sostienen una majestuosa inscripción en latín: “Homo sapiens not urinan in ventum”... sí... “El hombre sabio no mea al viento”. Una frase lapidaria... que sólo podía estar en Amsterdam... 




Lapidaria y un tanto irreverente... ostentórea diría alguien... Pero que refleja de una forma asombrosa el espíritu de la ciudad. Una auténtica oda al sentido común como madre de todas las decisiones... aunque no sean demasiado políticamente correctas... ¡Cuánto sabe Amsterdam de eso!

La construcción y la frase en sí son recientes, son de los 90, cuando se rehabilitó este edificio. Y la frase es una humorada de los arquitectos, Zaanen Spanjers




En el interior, una pequeña plaza rinde homenaje al maestro de ajedrez Max Euwe. En ella hay un tablero en el pavimento con piezas gigantes para que cualquiera pueda echar una partida casi tamaño natural... o tomar un tentempié en el Hard Rock café que está justo al lado... que la Fiesta!! tiene muchas caras...



El Mapa del Recorrido

PINCHA EN LOS MAPAS PARA AMPLIARLOS   Mapa de Amsterdam 09

La ruta de la Fiesta!!


Mapa de Amsterdam 09

Mapa de Amsterdam 09-2

El viaje por el Tercer Reino comienza justo al lado de donde terminaste tu recorrido por el reino anterior. Rembrandtplein está muy cerca del río.

Asoma la nariz por la contigua plaza Thorbeckeplein y luego, continúa por Reguliersbresstraat hasta llegar a Muntplein. A su izquierda, bordeando el canal, encuentras el Mercado de las Flores. Recórrelo entero hasta llegar a Leidsestraat.

Ésta va a ser tu próxima referencia. Recórrela entera, alejándote del Amsterdam antiguo. Irás atravesando el Anillo de Canales, pero no te detengas demasiado en él... Tiempo habrá...

Un par de calles estrechas con restaurantes te avisan de que llegas a Leidseplein.

Cuando hayas terminado, continúa en la misma dirección para encontrar el American Hotel y el canal. Crúzalo para ver los árboles y su escultura...

Luego regresa a Leidseplein y gira a la derecha por la calle ancha que sale enfrente del Teatro Municipal. En un par de minutos estarás en Paradiso.




Da una oportunidad a la magia...






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