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Holanda, sin tópicos... y con ellos... (1). Una playa con sorpresa

publicado a la‎(s)‎ 25 ago. 2017 3:05 por Tadeus Zimm   [ actualizado el 25 ago. 2017 4:38 ]


Holanda tiene playas espectaculares. Para bañarse...bueno... pero sobre todo para caminarlas... Desde abajo y desde arriba. Desde sus orillas o desde lo alto de las dunas que protegen el país. 

En la imagen puedes ver la playa de Domburg, en Zelanda, el suroeste del país. Zelanda es literalmente "el país del mar" (Zee Land, en holandés) y sus marinos llevaron hace siglos su nombre hasta la otra punta del mundo al dar el nombre de Nueva Zelanda a aquellas tierras recién descubiertas en las antípodas.

Zelanda es el lugar de Holanda donde mejor se puede ver la convivencia de sus habitantes con el Mar del Norte. Y es que más de la mitad del país está por debajo del nivel del mar. Volveremos sobre ello...

Ahora toca disfrutar del aire, del mar, del espacio... y de la luz... una curiosa luz pastel que no ha dejado de atraer artistas hasta estas costas...


El sendero de los cuentos

Partiendo de Domburg, un camino de varios kilómetros de longitud recorre las dunas que ves a la izquierda de la imagen. Es muy recomendable. Primero por el paseo en sí mismo, pero también porque, como los huevos de Pascua, viene con sorpresa. 

Mientras caminas por lo alto de las dunas, llevas siempre a tu izquierda el Mar del Norte y a la derecha una especie de matorrales que en realidad no lo son. Son las copas de los árboles de un bosque que nace varios metros por debajo y vive literalmente agazapado bajo la protección de las enormes dunas.

Cuando te vas acercando a ellos por alguno de los caminos que surgen aquí y allá no puedes evitar la sensación de sentirte un poco Alicia en al País de las Maravillas. Cuando asomas la cabeza entre las ramas, esos secos matorrales se convierten de repente en un enorme y húmedo bosque al que entras desde arriba.

Hay varios caminos que van recorriendo el bosque, y uno de ellos te lleva hasta su pequeño secreto: el delicioso castillo de Westhove que, en un recodo del camino, aparece en un claro del bosque rodeado de jardines, como si fuera un cuento... Como si las dunas y el bosque escondido fueran las pruebas que tuvieras que superar para acceder este mundo perdido.

La vuelta a Domburg la puedes hacer, bien de nuevo por lo alto de las dunas, bien por la orilla del mar o por el interior del propio bosque.


¿Dónde puedes tomar estas fotos?  La primera imagen corresponde a la playa de Domburg, una vez que dejas atrás el pueblo caminando hacia el Norte. Si caminas por lo alto de las dunas, cada cierto tiempo un camino y unas escaleras te permiten bajar hasta la playa.

La segunda imagen corresponde al castillo de Westhove, apenas a 2 kilómetros de Domburg, en un claro del bosque. Al castillo puedes llegar también desde Domburg por otra ruta en coche. Eso sí, en ese caso la magia ya no es lo mismo...



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