LA GUÍA DE BRUJAS. 6


El misterio de la madonna
de Miguel Ángel



Es conocida en todo el mundo como "La madonna de Brujas". Es la única de las obras de Miguel Ángel que salió de Italia durante su vida, y desde el comienzo despertó una extraña fascinación. 

Y algo debe de tener porque tanto Napoleón como Hitler se apoderaron de ella. Fue recuperada por The Monuments Men.



Está en una capilla lateral de la iglesia de Nuestra Señora. Para verla hay que acceder al templo por la parte dedicada a museo. Es la puerta que te encuentras de frente según vienes desde el Minnewater, antes de llegar a la fachada principal. 

Es una escultura en mármol de Carrara, algo más pequeña que si fuese de tamaño natural. La realizó en 1504, justo después de la Pietà que hay en el Vaticano y al mismo tiempo que hacía el David que está en Florencia. Vamos, en un momento de máxima creatividad

De hecho -apunta este primer detalle- la cara de la Virgen es la misma que la de la Pietà del Vaticano


¿Qué hace aquí esta obra?

¿Por qué acabó precisamente en Brujas la única de sus obras que salió de Italia durante su vida? 

El asunto no está muy claro. Parece que Miguel Ángel había hecho la escultura para la tumba del Papa Pío II en la Catedral de Siena, en la Toscana, pero el proyecto no llegó a cuajar y la pieza había quedado de alguna manera "suelta". 

Justo en ese momento dos ricos mercaderes de Brujas que hacían negocios en Florencia vieron la escultura y quedaron fascinados. 

¿Qué ocurrió? No lo sabemos, y eso siempre ha creado un cierto halo de misterio en torno a la obra. Pero lo cierto es que, con el beneplácito del artista, la obra acabó en un mercante flamenco rumbo a Brujas. Miguel Ángel nunca lo había hecho antes y nunca más volvería a hacerlo... 


Efectos especiales

Como está en Brujas, no es una de las obras más conocidas del artista, pero desde el comienzo ha ejercido una extraña fascinación. Y es que, como suele ocurrir con las obras de Miguel Ángel, por debajo de su aparente sencillez, está llena de "efectos especiales".

La obra está pensada para mirarla desde una determinada posición. No de frente como parece natural, sino desde la izquierda... y además, agachado. No es un capricho del artista.  Es que Miguel Ángel diseñó la obra para Siena, y allí iba a estar colocada a unos 8 metros de alto, y para ser contemplada desde este ángulo.

Si la miras así podrás entender mejor dos elementos claves: la mirada de la Virgen y la aparente desproporción de la figura del niño (si te fijas, verás que es demasiado grande y un poco "cabezón"). 



La mirada

Cuando contemplas la figura de frente parece como si la Virgen rehuyese tu contacto; como si estuviese cabizbaja, mirando al suelo, un tanto ausente. Pero si cambias de posición descubres que a quién realmente está mirando (desde sus ocho metros originales de altura) es a ti. 

No es, por tanto, una actitud deprimida y huidiza, sino la mirada directa a la persona que esta ahí, con una expresión que mezcla por un lado tristeza pero al mismo tiempo serenidad. Es una expresión absolutamente humana

Hay incluso quien ve en ese mohín de los labios algo parecido a la sonrisa de la Gioconda; una expresión muy sutil, apenas esbozada, y tal vez por eso mismo, llena de misterio.




Una desproporción calculada 

La imagen representa el momento (simbólico) en el que Jesús deja el regazo de su madre para iniciar su propia misión en la tierra. Fíjate en la mano izquierda de la Virgen. No lo retiene; simplemente apura el contacto antes de perderlo. Es uno de los detalles más "dramáticos" de la obra. Y está ahí, como escondido. Todo un mensaje en un simple gesto. Nunca antes se había representado así la Virgen con el niño.

Te habrás dado cuenta de que el tamaño del niño está desproporcionado; es más grande de lo que correspondería a un niño de su edad. Pues bien, esto es también como consecuencia de esos 8 metros de Siena.
Es un "truco óptico". A esa altura, el niño habría quedado de alguna manera reducido, confundido entre los pliegues de la ropa de su madre. Al hacerlo más grande, Migue Ángel lo estaba resaltando visualmente y, como está viniendo hacia ti, ese mayor tamaño acentúa el efecto de perspectiva. Como en un 3D...

En el David que estaba realizando en esta misma época utilizó unos recursos parecidos...


Piedra viva

Piérdete entre los detalles. Entonces te darás cuenta de que cuanto más la miras menos parece de piedra. Y sobre todo, fíjate en las manos. En las de la Vírgen, como si estuvieran a punto de hacer un leve movimiento de un momento a otro... y en las del niño, una separándose de su madre, la otra, agarrándose desesperadamente a ella...

La obra no está entre las más conocidas del artista, pero tanto Napoleón como Hitler se apoderaron de ella. Las dos veces la obra pudo regresar a Brujas, la segunda, gracias a The Monuments Men, el cuerpo especial del ejército norteamericano que consiguió recuperarla en una vieja mina de sal en los Alpes austríacos junto con su "hermana" La Adoración del Cordero Místico, el cuadro más robado de la Historia, que está en la vecina catedral de Gante. Hoy, como hace 500 años, su fascinación y su misterio continúan vivos.



Mapa del recorrido








Mapa de Brujas 6


Las dos puertas de Nuestra Señora

Recuerda que la Iglesia de Nuestra Señora tiene dos puertas. Las dos te llevan a la nave pero a sitios distintos dentro de ella.

* La madonna de Miguel Ángel y las tumbas de María de Borgoña y Carlos el Temerario.

El acceso es por una puerta que hay en el lateral derecho de la iglesia (si miramos desde la fachada principal). Es el lateral que nos encontramos de frente si venimos desde el Minnewater. Esta parte está considerada como museo y puedes acceder con el ticket de los Museos de Brujas.

Está abierto desde las 9:30 hasta las... 16:30 !!!!! Pero OJO porque cierra cada vez que hay un oficio religioso durante el tiempo que éste dura (lo indican en un cartel antes de entrar). Los domingos lo más probable es que no esté abierto antes de las 13:30.

* El resto de la nave está abierto al culto y se puede visitar libremente si no hay un oficio religioso en esos momentos. No hay que pagar entrada.

El acceso es por una puerta que hay en el lateral izquierdo de la iglesia (si miramos desde la fachada principal).

Los horarios son prácticamente los mismos que para el museo; tal vez cierre un poco más tarde, pero poco.





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INFO PRÁCTICA




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