blog‎ > ‎

El corazón de Felipe el Hermoso

publicado a la‎(s)‎ 2 dic. 2014 4:41 por Tadeus Zimm   [ actualizado el 2 dic. 2014 4:58 ]

La Guía de Brujas. 07. Dos tumbas... y un corazón

Ésta es una historia para los fans de la serie Isabel. Y habla de un corazón... y de la ciudad de Brujas. El corazón de Felipe el Hermoso. Ese joven, bello y arrogante Felipe que muestra la serie, esposo de una Juana a la que hace enloquecer... quizás de amor... 

Un corazón que dejó de latir solo dos años después de que lo hiciera el de la reina Isabel. Era el mejor momento de su vida. Apenas tenía 28 años y acababa de ver cumplido su sueño: en Valladolid, las Cortes lo acababan de nombrar Rey de Castilla por la incapacidad de su esposa Juana.

Pero ese sueño tan duramente perseguido, iba a durar apenas unas pocas semanas. Felipe no murió en una batalla, aunque hay quien dice que sí fue en una intriga... Fue en Burgos, tras jugar un partido de pelota. El joven, sudoroso, bebió agua helada y, según cuentan, enfermó gravemente hasta fallecer algunos días después. ¡Curioso final para alguien tan lleno de vida!... Claro, que hay otros que dicen que fue su suegro, el rey Fernando, el que "ayudó a la providencia" al hacer que no fuera sólo agua lo que su joven yerno bebiese aquel día... ¡Quién sabe!...

Lo cierto es que, tras su muerte, y antes de que empezaran los oficios fúnebres, su hermana Margarita se organizó con unos "físicos" para extraer el corazón del joven "rey", hacerlo llegar hasta Laredo y enviarlo a Flandes para que pudiera ser enterrado junto a su madre, María de Borgoña, que había fallecido también con poco más de 20 años cuando Felipe era un niño.

Y allí continúan ambos restos. En la Iglesia de Nuestra Señora de Brujas, junto al altar mayor. María de Borgoña en un bellísimo mausoleo que la representa yaciente, y el corazón de Felipe en una pequeña caja de metal en el interior del mausoleo.

La caja no se puede ver, aunque sí una réplica exacta. No obstante, hoy resulta a veces complicado debido a las obras de restauración de la iglesia... Pero la historia, como ese corazón, está ahí... Un corazón que ni después de muerto pudo ser de su esposa Juana...