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El músico y la ciudad

publicado a la‎(s)‎ 26 ene. 2018 2:11 por Tadeus Zimm



Mañana de sol de invierno en Les Marolles, el barrio bohemio de Bruselas. Un seductor universo de culturas y convivencia desde mucho antes de que Bruselas soñase con ser Europa. Los fines de semana, "mercado de las pulgas", un viaje a otro tiempo... No, no a un tiempo pasado, sino a ese tiempo imaginario que todos llevamos dentro, al acecho en algún rincón. Paseo, música, un brazo sobre el hombro y cerveza al sol... Sí... también en Bruselas... 

El mercado, como debe ser. Mantas en el suelo, cajas de cartón y caballetes de madera... Lo que ocupa la plaza. Lo bastante grande como para siempre encontrar algo y lo suficientemente pequeño para no sentirte devorado.

Y entonces empieza a flotar la música. Un acordeón, un bajo, un cello... Cierras los ojos... y respiras lentamente.

Ves pasar un músico por una calle imaginaria. A medio camino entre un "todo-lo-que-no-debe-ser" y un "no-podía-ser-de-otro-modo"... Un músico y una ciudad que a fuerza de ser tan... irreales...acaban por ser profundamente reales. ¿O tal vez es al revés...? Y es que... ¿llegaste a abrir los ojos o sigues con ellos cerrados?

Serán cosas de esos fantasmas que has removido, del ambiente, de la música, de  la cerveza... o de una mañana de sol de invierno en Bruselas...