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Los Castillos del Rin (y 9). Un final... ¿o un comienzo?...

publicado a la‎(s)‎ 11 ago. 2017 8:56 por Tadeus Zimm


Un lugar inolvidable para poner fin a este breve recorrido por los Castillos del Rin en Alemania. Es el Castillo de Eltz, y a diferencia de otros que hemos visto, no lo encuentras sobrevolando el mítico río. Para llegar hasta él tienes que tomar un poco de distancia y luego caminar por una senda entre árboles hasta que te sorprende escondido en un minúsculo valle rodeado de bosques. Un universo en sí mismo... Su propio Shangri-la.

Se construyó en el siglo XII y nunca fue destruido. De hecho, desde hace más de 30 generaciones siempre ha pertenecido a la misma familia. La familia Eltz, como no podía ser de otro modo...

A sus pies corre el pequeño río Elzbach que desemboca en el Mosela no muy lejos de aquí ... ya sabes, ese mismo Mosela que acaba desembocando en el Rin en Coblenza, cuando las corrientes de ambos ríos corren paralelas sin unirse durante cientos de metros hasta que se funden lentamente. Coblenza está a apenas 30 kilómetros del castillo Eltz.

Eltz es un cierre espectacular para una ruta mítica... pero también es un punto de comienzo... Tal vez los castillos de Alemania, como Neuschwanstein (el castillo de cuento de hadas de Luis II de Baviera, el "rey loco") cerca de Munich, o el de Hohenzollern cerca de Stuttgart.  O tal vez la propia Ruta del Rin desde su infancia tempestuosa en los Alpes suizos con sus famosas cataratas, hasta su soberbia desembocadura en el Mar del Norte, en tierras holandesas, en una explosión de infinitos brazos, desde Rotterdam hasta Zelanda...

Hoy lo dejamos aquí... pero no es... ni debe ser un punto y final...

¿Dónde puedes tomar esta foto?  La imagen está tomada en el camino que hay que recorrer para acceder al castillo de Eltz desde el aparcamiento donde hay que dejar el coche. Un recorrido un tanto tortuoso que resulta absolutamente delicioso.