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Agazapados tras el dique

publicado a la‎(s)‎ 2 mar. 2018 6:45 por Tadeus Zimm   [ actualizado el 2 mar. 2018 7:23 ]



Esto es Zelanda, en el sur de Holanda. Es invierno y hay temporal. A la derecha, la playa. A la izquierda, el pequeño pueblo agazapado tras el dique. Porque esos caminos que hay entre las casas y la playa son en realidad un dique.

Como puedes apreciar en la imagen, las casas del pueblo están por debajo del nivel del mar y ese dique es lo único que protege a sus habitantes. Por eso en invierno y cuando hay temporal ahí los ves, como agazapados tras su "salvavidas".

Sin embargo, y como también se ve en la imagen, el dique no es un muro. No es una barrera que los aísla del mar. Con sus curvas, sus pendientes y sus caminos es como una gran duna que los une. Los protege y los une. Porque aquí el mar no es un enemigo. Es parte del mundo. 

Y es que este microcosmos que es Zelanda no se podría entender sin esa relación estrecha con un mar que da sentido a sus vidas y que hace que incluso durante la tempestad se acabe por encontrar un momento para caminar por la playa...
Lo que ves es el pueblo de Zoutelande, en el estuario del Escalda, con la torre de su iglesia surgiendo de las sombras. A la derecha, el mar, las olas, la tempestad. A la izquierda, tal vez un café con música suave, unas mesas, un fuego, una charla apacible, un libro... Porque la vida sigue. ¿Hace falta algo más?