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Ese pequeño momento... tonto

publicado a la‎(s)‎ 6 jun. 2013 1:35 por Comunicación Tadeus Zimm

Gante, Graslei y Korenlei


En Gante, cuando los días empiezan a ser más largos hay un pequeño momento en que parece que la vida se va de las calles. Los barcos paran... las terrazas empiezan a vaciarse... los turistas de paso se van... Pero no es el fin... es un pequeño momento mágico que sirve de antesala de lo que viene después...

En invierno la noche llega antes de que cierren los comercios y te ofrece la posibilidad de vivir la madrugada a las siete de la tarde. A finales de primavera y comienzo de verano, en cambio, las cosas son muy distintas. 

El comercio, los museos, las actividades cierran a la hora prevista, pero todavía quedan varias horas de luz. A las once de la noche todavía queda luz en el cielo...

Es como si la ciudad quedase un poco desnuda... ya no tiene los ropajes que le da el ir y venir de los turistas y todavía no se ha puesto los que le ofrecen las iluminaciones de la noche. Es como si quedase más vulnerable...

Es el momento de bajar la velocidad y sentirte un habitante más de este mundo. El momento de tomar una cerveza o un chocolate a la luz de una vela mientras observas la ciudad por las ventanas.

En un rato llegará la hora bruja, ese momento en que se encienden las iluminaciones pero todavía hay luz en el cielo. Entonces comenzará otra historia... pero antes, no dejes de disfrutar de este pequeño instante mágico.



FOTO: En Gante, muelle Graslei visto desde el Korenlei