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Al museo en bici

publicado a la‎(s)‎ 17 nov. 2017 8:46 por Tadeus Zimm


Ésta es la entrada principal al Rijkmuseum. Es el principal museo de Amsterdam. Y tiene la peculiaridad de que se puede atravesar en bicicleta... Es más, ésta fue una condición absolutamente innegociable en las obras de restauración que se han hecho a lo largo de los últimos años. Hasta el punto de que esta exigencia obligó a parar durante meses las obras.

Finalmente se encontró la forma de arreglarlo y, tal como se ve en la imagen, la entrada principal al museo la forman cuatro calzadas: las dos centrales para bicicletas y las dos de los extremos para peatones. Desde esas calzadas se accede a las taquillas y demás servicios del museo. Y por supuesto, se sale de nuevo hacia el exterior por el otro extremo, una vez atravesado el museo de lado a lado.

Y es que la bicicleta es la verdadera reina de Amsterdam. No importan la lluvia ni el frío. Y eso que aquí suelen ser importantes. En la ciudad hay más bicicletas que habitantes y, sin lugar a dudas, el automóvil juega un papel absolutamente secundario. No es que haya carriles-bici, es que la ciudad está hecha para que ellas -y por supuesto, los tranvías- sean los vehículos naturales para ir de un lugar a otro.

Es la curiosa realidad de uno de los países más avanzados y ricos de Europa...