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Primavera en la ciudad del silencio

publicado a la‎(s)‎ 27 mar. 2013 23:05 por Comunicación Tadeus Zimm   [ actualizado el 27 mar. 2013 23:06 ]


Beaterio, Brujas


En esta época del año la pradera de hierba del Begijnhof de Brujas se llena de narcisos, y se hace un punto más irreal. Allí el silencio se vive de una forma muy especial... Tal vez sea porque es tan viejo como las mismas piedras.

El Begijnhof es una ciudad dentro de la ciudad. Desde hace 800 años, aquí vivieron unas mujeres muy especiales. Las “beguinas”. Unas mujeres que nunca hicieron votos religiosos y que vivían aquí al mismo tiempo integradas y separadas de la sociedad.

Sospechosas, perseguidas... protegidas... La última de ellas murió hace menos de 100 años. Hoy su lugar está ocupado por religiosas, pero el espíritu del sitio sigue siendo el mismo. No las verás, pero están ahí, como manteniendo viva la presencia de sus predecesoras.

El Begijnhof era -y es- un espacio cerrado, con dos puertas que están abiertas durante el día. Cuando entres, hazlo por la fachada blanca que hay en el extremo del puente en el lago interior del Minnewater. Y hazlo despacio, saboreando el momento. No importa la creencia que tengas -o que no tengas-. Aquí se respira una espiritualidad, vieja también como las piedras, que va más allá de cualquier creencia.

La Guía de Brujas de Tadeus Zimm

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FOTO: En Brujas, pradera central del Begijnhof