GUÍA DE AMSTERDAM.  El Gusto por la Vida


10. La Vida es bella. Vondelpark y la Explanada de los Museos



Estás a punto de llegar a la zona más despejada de Amsterdam. La Amsterdam verde y hedonista. Vondelpark, los grandes museos, su explanada... esas espléndidas casas de aquella rica burguesía de finales del siglo XIX... Historias de toda una época...  



Ya has oído hablar de él. Ahora estás a sus puertas... Ahora toca entrar en Vondelpark, el gran parque de Amsterdam. Aquí fue donde acabaron durmiendo los hippies en el "verano del amor" del 70... pero su historia y sus propuestas van mucho, mucho más allá.

Vondelpark se abrió en 1865. Fue una iniciativa privada de un grupo de ciudadanos -adinerados, por supuesto- que buscaban crear un lugar de recreo... y quizás también un nuevo aliciente para urbanizar esta parte de la ciudad. De hecho, el barrio que rodea el parque tiene rincones verdaderamente deliciosos. Un paraíso para una burguesía rica, amante de los placeres discretos de la vida, confiada en el progreso... y sobre todo, optimista... Aún faltaban unas cuantas décadas para que las grandes guerras del siglo XX se encargaran de derribar ese sueño como un castillo de naipes...



Hoy hace ya mucho tiempo que el parque es público, y los habitantes de Amsterdam lo han hecho suyo. Es el lugar donde acudir el fin de semana a hacer un picnic -si, con la manta en el suelo-  o a celebrar con globos la fiesta de cumpleaños del niño. Un parque de estilo inglés, con sus praderas de hierba, sus lagos, sus caminos... y sus rincones...



La parte central es zona de explanadas y pequeños lagos. Los laterales son... pura delicia. Tanto en un lado como en otro, el lugar donde el parque se funde con las casas te sorprende con rincones que te hablan de toda una forma de entender la vida... De un lado, las casas de Vondelstraat, que se vuelcan en el parque, junto a esa torre puntiaguda, obra el mismo arquitecto que hizo la Estación Central y el cercano Rijksmuseum (por cierto él mismo vivía aquí). Del otro, el encantador lago junto a la calle Koninginneweg... 




La Explanada de los Museos

Cuando salgas del parque, regresa al borde del canal para hacer el breve camino hasta la Explanada de los Museos. Irás viendo otras casas de la misma época... ¡Qué bien se vive cuando uno puede vivir bien...y sabe cómo hacerlo...!



La Explanada de los Museos es como un Vondelpark urbano. Aquí están los tres grandes museos de la ciudad y un asombroso teatro: el Rijksmuseum (el gran museo de Arte), el Van Gogh Museum (¿qué más decir?), el Stedelijk Museum (el museo de arte contemporáneo) y el Concert Gebouw, una sala de conciertos que tiene una de las acústicas más perfectas del mundo.




La Explanada es un espacio abierto, que pone en valor todo lo que tiene alrededor. En una ciudad de canales y pequeños laberintos, ésta es la perspectiva más despejada de toda la ciudad, con el Rijksuseum en un extremo y el Concert Gebouw en el otro.

Como buen espacio abierto, a la Explanada puedes entrar desde diferentes sitios. Pero... las cosas hay que hacerlas como es debido, y a la Explanada de los Museos hay que entrar a través del pasadizo que atraviesa bajo el mismísimo Rijksmuseum.


El Rijksmuseum

El Rijksmuseum es el Museo Nacional de Arte. En él vas a encontrar obras y mobiliario que te van a transportar a la Edad de Oro holandesa. 

Rembrandt y su Ronda de Noche son el principal atractivo. Ahora, por fin, tendrás ocasión de plantarte frente a ella y los Kloveniers...

Pero aquí, además, el edificio es una maravilla por sí mismo. Es de finales del XIX (de 1885) y es obra del mismo arquitecto que diseñó la Estación Central, Petrus J.H. Cuypers, como siempre, con un cuidado fascinante por el detalle.

El edificio en su momento despertó las iras de los protestantes más ortodoxos... porque Cuypers era católico, y nunca entendieron que se le otorgara el "honor" de hacer uno de los edificios emblemáticos de la ciudad.

Incluso el mismísimo rey Guillermo III llegó a decir que jamás pondría el pie en semejante monasterio... 

Volviendo al presente, te decía que el edificio es además la gran puerta de entrada a la Explanada de los Museos. ¿Ves esos cuatro arcos centrales? En realidad son una vía pública. Son la entrada al pasadizo que lo atraviesa en su totalidad y que te deja en la Explanada, del otro lado. Los dos de los extremos son las calzadas para peatones y los dos centrales las de las bicicletas.

Por cierto, que tienes suerte, porque el edificio acaba de reabrir sus puertas tras permanecer diez años en obras de remodelación. 

Una remodelación que ha sido obra de unos arquitectos españoles, el estudio sevillano Antonio Cruz y Antonio Ortiz, que son los autores, entre otros, de los estadios de La Cartuja en Sevilla y “La Peineta” en Madrid. Aquí, a partir de un profundo respeto por la construcción original, han introducido elementos nuevos, algunos de ellos muy interesantes, como las celosías verticales que filtran la luz en los grandes halls de entrada que ves desde el pasadizo. 

 


I amsterdam

El lugar más fotografiado de la explanada se encuentra justo delante de la fachada trasera del Rijksmuseum. Pero lo curioso es que la foto no va dirigida al museo en sí -que lo merece de sobra-, sino a ... las letras del “I amsterdam”. Unas letras metálicas de más de dos metros de altura que ejercen una extraña y poderosísima atracción entre los visitantes, que no pueden dejar de fotografiarse delante... y encima de ellas...

Hasta tal punto es así, que han llegado a convertirse en uno de los iconos de una ciudad a la que precisamente eso -iconos- no le faltan.

La “frase” sin embargo no había nacido con la vocación de convertirse en un icono urbano. En su origen formaba parte de una campaña de comunicación que se puso en marcha hace unos años para renovar la imagen de Amsterdam. De hecho, una de las primeras veces que se usó fue en un libro con fotografías de la ciudad.

Pero en un determinado momento se decidió poner la frase aquí... y arrasó... Y así, de buenas a primeras, se hizo realidad el sueño de cualquier agencia de publicidad (y, por supuesto, de cualquier anunciante): las fotos que se toman del Rijksmuseum van ya, de origen, con la frase publicitaria incorporada.

Por cierto, para reconocer a cada cual su mérito, la campaña fue una creación de la agencia de publicidad KesselsKramer.

Para que el momento-foto sea "redondo", un pequeño estanque te permite jugar con los reflejos, y en invierno se congela y se convierte en una pista pública de patinaje sobre hielo.


El Van Gogh Museum

Muy cerca del Rijksmuseum, en un lateral de la explanada encuentras es el Museo Van Gogh. Está formado por dos edificios de la segunda mitad del siglo XX, uno rectangular donde se exhiben las colecciones permanentes, obra del arquitecto holandés Gerrit Rietveld, y uno de formas ovaladas, obra del arquitecto japonés Kisho Kurokawa, donde se desarrollan las exposiciones temporales.




El museo cuenta con la mayor colección que hay en el mundo de pinturas y dibujos realizados por Van Gogh. Los puedes ver en el tremendamente luminoso edificio principal, donde también se expone una muestra de la obra que realizaban sus contemporáneos, de forma que puedes ver su relación con la obra que creaba el propio Van Gogh. El Museo Van Gogh de Amsterdam es el museo más visitado de Holanda.


El Stedelijk Museum

Muy cerca se encuentra el Stedelijk Museum, el museo de Arte Contemporáneo, formado por dos edificios absolutamente opuestos: un edificio de finales del XIX, “primo” del Rijksmuseum, y otro blanco, contemporáneo, terminado en 2012... Este último edificio ha tenido un “aterrizaje” un tanto problemático... por sus interminables retrasos, por sus dimensiones y por su concepto (“la bañera”, lo ha llamado alguien...). En fin... lo lógico...




El Concert Gebouw

En extremo de la explanada opuesto al Rijksmuseum está el Concert Gebouw. Se construyó al mismo tiempo que el Rijksmuseum, sobre algo más de 2.000 pilares de madera de más de 10 metros, clavados en el suelo y se inauguró en 1888, en lo que entonces era más allá de las afueras de la ciudad. Faltaba un siglo para que el espacio que tiene delante se convirtiera en la Explanada de los Museos, pero la semilla estaba puesta.

El teatro forma parte de la Historia de la música a causa de la acústica de la Gran Sala. Según los expertos, un sonido aterciopelado, profundo, que la convierten en una de las tres salas de concierto con mejor acústica del mundo... Lo curioso es que a día de hoy no se acaban de conocer con exactitud los secretos de tal acústica... y el museo se guarda muy mucho de dar pistas... Algo así como la fórmula de la Coca Cola...

Hasta el punto que, cuando se han ido haciendo las sucesivas renovaciones, se ha puesto en cuidado especial para no modificar ni las decoraciones ni los materiales, para no alterar esa casi perfecta acústica.




En los años 80 se vio que el edificio se hundía en el suelo pantanoso, pero finalmente se consiguió estabilizarlo. Hoy es la sede de la Real Orquesta del Concert Geblow, una de las grandes orquestas europeas que logra fundirse con la acústica para lograr un sonido único.

Y ya, antes de terminar, y por no dejar nada en el tintero, en la propia explanada encuentras todavía un pequeño taller de diamantes, que puedes recorrer a través de una visita guiada gratuita si no tuviste ocasión de hacerlo en el Barrio Judío. Y también, a espaldas de la explanada y paralela a ella, P.C. Hooftstraat, la calle de las tiendas caras...




El Mapa del Recorrido

PINCHA EN LOS MAPAS PARA AMPLIARLOS   Mapa de Amsterdam 10

Las amplias praderas...


Mapa de Amsterdam 10

Mapa de Amsterdam 10-2
Desde Leidseplein o atravesando las columnas del "Homo sapiens not urinat in ventum" llegas a un pequeño canal. Cuando lo cruces, vas a encontrar la entrada a Vondelpark. Desde aquí el parque apenas tiene unas decenas de metros de ancho... 

Recorre sus explanadas centrales y acércate a los laterales para ver esos rincones junto a las casas que lo bordean. Por la derecha, toma como referencia la gran torre puntiaguda. Por la izquierda, encuentra el pequeño lago ya tocando las casas.

Luego, regresa hasta la entrada y gira a la derecha bordeando el canal. Verás esas espléndidas casas de finales del XIX al borde del agua...

El camino te lleva hasta el Rijksmuseum. Entra por los arcos centrales. En realidad son un pasadizo-calle que te lleva hasta la Explanada de los Museos (por cierto, en medio de ese "pasadizo" está la entrada al propio Rijksmuseum).

Del otro lado del pasadizo, las letras del I amsterdam, la propia explanada... y los museos... Van Gogh, Stedelijk y Concert Gebouw.

Luego regresa por el mismo sitio. Atraviesa de nuevo el Rijksmuseum y gira a la derecha.



Da una oportunidad a la magia...






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