LA GUÍA DE BRUSELAS. 15

El tranvía del bosque


Bruselas, Tranvía del bosque



Hay una Bruselas verde que apenas sale en las guías de viaje. Y sin embargo está tan presente en la vida cotidiana que incluso puedes ir al bosque en tranvía. Antes de comenzar, te voy a pedir que mires estas fotos. Todas están hechas dentro de la ciudad y a todos esos lugares puedes ir en tranvía en una misma mañana... Creo que no deberías irte de Bruselas sin tomar el Tram 94.



El tranvía 94 recorre la ciudad de un extremo al otro y tiene la fascinante virtud de descubrirte los secretos de la Bruselas más verde con toda la naturalidad del mundo. No te engañes, no es un tranvía de excursionistas; es un tranvía normal y corriente que te va a enseñar la asombrosa manera en que la naturaleza puede estar integrada en la vida de una ciudad. Te propongo cuatro paradas que te van a llevar a cuatro lugares que acaban por ser secretos a fuerza de ser cotidianos.

El "tram" 94 lo puedes tomar en diferentes lugares bien comunicados (la Place Royale, el Palacio de Justicia, la Avenida Louise...) No te va a resultar difícil encontrarlo. Tómalo en dirección Musée du Tram (Información MUY IMPORTANTE sobre este tram).

El tram recorre la avenida Louise desde el comienzo hasta casi justo el final, por lo que es una buena ocasión para echar un vistazo a una calle a la que te has asomado en varias ocasiones. Luego enfila por las calles de la Universidad hasta llegar a un antiguo hipódromo (Hippodrome de Boitsfort). Cuando llegues ahí, prepárate porque te bajas en la siguiente parada: Coccinelles.

Cuando te bajes, cruza la calle. Comprueba que estás junto al número 169 de la calle. Pues bien, justo allí entra por la calle con la que hace esquina: la Drève du Compte. Es una pequeña calle con un semáforo en la esquina que se interna entre los árboles. Entra por ella. En apenas 100 metros habrás llegado al bosque


Fôret de Soignes, Bruselas


Como por arte de magia, ya estás en otro mundo. Aquí entras en el reino del "bosque catedral", y lo haces por todo lo grande, un camino con hayas centenarias a ambos lados que te dan toda la sensación de ir avanzando por la nave central de una catedral muy especial. Uno empieza a entender mejor a Gaudi cuando avanza bajo esas altísimas bóvedas hechas de ramas y hojas mientras escucha ese silencio hecho de ecos y de espacio... Porque, sí, aquí ya empiezas a escuchar los ecos del bosque...

Recorre el camino despacio. Deja un pequeño parking a tu derecha y continúa cuesta abajo hasta llegar a un pequeño lago. Es el estanque du Fer de Cheval (de La Herradura), cuyo nivel de agua depende en parte de cómo han sido las lluvias los días anteriores. Desde aquí tienes varias opciones de marcha, a pie, en bicicleta o a caballo. Este bosque tiene más de 30 kilómetros cuadrados de extensión. Pero no temas, que ahora vamos a optar por una ruta corta y sencilla a pie.


Fôret de Soignes

Sigue el sendero indicado en el mapa, el que sale justo a la izquierda del lago, pegado a su orilla. Atraviesa la estructura de troncos que lo cierra (son para impedir el paso de bicicletas en este sendero) y recorre dos tramos de este camino. El primer tramo va hasta unos troncos idénticos a los que has atravesado; luego, cruza el sendero que te encuentras y vuelve a entrar en la continuación del sendero por el que venías, de nuevo cerrado por unos troncos idénticos a los que ya has atravesado dos veces. Recórrelo hasta unos nuevos troncos. Luego, puedes volver por otros caminos, pero sino quieres correr el riesgo de perderte, mejor regresa por el mismo camino por el que viniste... Y si te pierdes, ya sabes, pregunta a cualquiera con el que te cruces por el "étang du Fer de Cheval", el estanque de la Herradura, de donde partiste.

Te sorprenderá recordar que estás en plena ciudad y que has venido hasta aquí en tranvía. Parece que estás en medio del bosque, lejos de cualquier parte

La mejor época para recorrerlo es entre finales de abril y finales de octubre, cuando la vegetación es abundante... aunque si vienes en invierno y te pilla una buena nevada es una auténtica experiencia... La foto de arriba y ésta son del mismo sitio...


Fôret de Soignes, Bruselas

El bosque gana mucho por la mañana temprano y en un día muy nublado o con llovizna. Entonces se llena de misterio y los ecos son más profundos. Uno no puede dejar de recordar aquellos cuentos infantiles con árboles de ramas tortuosas, extraños sonidos y sombras que vigilan tu paso... y si de repente algún cuervo emprende el vuelo, entonces parece como si partiera a llevar noticias tuyas a su malvada dueña, oculta en algún lugar lejano... 


Fôret de Soignes, Bruselas

No abandones el camino. El ambiente lo vives perfectamente sin salir de él y hay que respetar a los habitantes del bosque (ardillas, más de 10 especies de murciélagos, zorros, corzos, roedores varios, ranas, aves...). A los zorros no es raro verlos de noche o a primeras horas del día en las calles que bordean el bosque, husmeando entre las basuras o simplemente descansando sobre un felpudo. 

El recorrido no es largo y merece la pena hacerlo despacio. En total no habrás estado más de una hora, pero habrás tenido la sensación de haber estado muy lejos.


Segunda parada


Vuelta al tram. Tómalo en la parada en la que te bajaste antes, y sigue en la misma dirección Musée du Tram para un recorrido de apenas cinco minutos. Bájate en la parada Delleur, junto a la iglesia. Muy cerca vas a descubrir un sorprendentre rincón de naturaleza en plena ciudad. 


Estanque de Boistfort

Estanque de Boistfort, Bruselas 

 





Toma cuesta abajo por la calle que tienes enfrente (Alfred Solvay). En poco más de cinco minutos estarás en el estanque de Boitsfort

Continúa hasta llegar a la mitad del lago, para que tengas una vista de conjunto. Luego retrocede unos pasos y entra por el camino que tienes a tu izquierda. 

Vas a ir bordeando el lago y poco a poco vas a sentir la curiosa sensación de que la ciudad simplemente desaparece. Apenas necesitarás imaginación para volver a sentir que estás lejos, muy lejos (...salvo que eches la vista atrás y vuelvas a ver la calle que has dejado a tu espalda...).

Déjate invadir por esa sensación de lejanía. Antes de llegar al final del lago descubre un pequeño rincón. Seguramente verás los cisnes, los patos, las garzas que viven aquí. Si la luz es propicia podrás tomar fotos muy interesantes. 


Estanque de Boitsfort, Bruselas


La casa de la colina

El camino que sigues acabará por entrar de nuevo en el bosque. No vas a llegar hasta él, pero ya que estás aquí, te recomiendo un pequeño "rincón secreto". Entra en el pequeño parque que hay al final del camino, junto a la antigua "Laiterie (lechería) de la Fôret de Soignes.


Boistfort, Bruselas


Es la antigua residencia del Eric Solvay, un rico hombre de negocios de la Bélgica del siglo XIX. Los jardines, en fuerte desnivel, son interesantes pero mi debilidad es sobre todo, en lo alto de una cuesta empinada, la vieja mansión en ruinas. No deberías hacer un gran esfuerzo para transportarte a momentos clásicos de escenas truculentas en películas en blanco y negro... ¿acaso no te recuerda a la mansión de la película Psicosis...? Si el día es nublado y tormentoso, la experiencia no tiene nombre...


Residencia Solvay, Bruselas

La casa está rodeada de vallas metálicas porque se producen desprendimientos, pero el lugar es realmente mágico (... también en parte por eso...). Probablemente pronto alguien decidirá restaurar el edificio. Ese día la ciudad habrá ganado una bella casa... y perdido un precioso misterio...

A su alrededor hay un cuidado jardín que merece la pena disfrutar, y que te va a llevar a la que siempre fue la entrada principal de la residencia. Desde aquí tienes apenas un corto paseo hasta la parada del tram 94, que normalmente está casi enfrente, pero como el lugar está en obras, te aconsejo que bajes hasta la siguiente... que no es otra sino aquélla en la que te bajaste antes, Delleur (la de la iglesia).



Parque Solvay, Bruselas


La ciudad tranquila

Una vez en el tram (sigues en la misma dirección, Musée du Tram). La primera parada es Wiener,  la plaza del antiguo pueblo de Boitsfort, que a pesar de que hoy es un barrio de Bruselas, conserva todo su sabor con la antigua Maison Comunale, el kiosco de música, los cafés, sus casas (alguna realmente espectacular) y sus dos pequeños lagos. Un lugar ideal para descansar en un banco junto al lago... o, si crees que ha llegado la ocasión, para reponer fuerzas en algunos de los cafés de la plaza.

Hayas decidido hacer uso de esta parada o no, la siguiente va a llegar en apenas cinco minutos, Tenreuken, y es un lago que está exactamente al lado de las vías del tram. El lago de Tenreuken.


Estanque Tenreuken, Bruselas


Aquí puedes echar un ojo desde uno de los extremos o bien rodearlo siguiendo el camino. Como prefieras. Eso sí, no te olvides de echar un ojo a las casas de la acera de enfrente o a los edificios de oficinas que hay en los alrededores. Merece la pena hacer esta parada aunque sólo sea para constatar cómo se pueden integrar la ciudad y la naturaleza. Los coches, el tranvía, las casas, las oficinas, el lago, los patos, los cormoranes, las garzas, tal vez algún zorro al comenzar el día... como si fuera la cosa más natural del mundo en una ciudad dinámica del siglo XXI.


Estanque Tenreuken, Bruselas
Estanque de Tenreuken, Bruselas






Cisnes, lagos y praderas

Cuando termines, último regreso al tram 94. Ahora estarás sentado un poco más, aunque no llegará a 10 minutos. Por las ventanillas verás la ciudad, algún hipermercado, restaurantes, colegios, algún lago más... hasta llegar casi al final de la línea. ¿Has acabado muy lejos? ... Pronto verás que no.

Desciende en la penúltima parada: Empain. Aquí vas a ver... un par de lagos más, y te vas a dar el gustazo de caminar por grandes praderas de hierba.

Comienza por la derecha, por los estanques Mellaerts, en la confluencia de dos avenidas importantes. Según la temporada, podrás alquilar una barca de remos para navegar junto a los cisnes. Fíjate en las casas que hay en la orilla opuesta del lago. El barrio que comienza ahí es residencial y hay numerosas mansiones como las que ves.

 

Estanques Bruselas
 
Estanques Mellaerts, Bruselas


También verás un restaurante, La Brasserie des Étangs, donde puedes tomar algo antes de emprender la última (y no muy larga) parte del recorrido, que consiste simplemente en cruzar la calle por ahí mismo, atravesar las vías del tram y entrar en el vecino parque de los estanques de Woluwé. Un camino cuesta arriba (por escalera o por rampas) te llevará hasta el inicio de este nuevo recorrido. 

Verás dos estanques, rodéalos dejándolos siempre a tu derecha, sin acercarte demasiado (o acércate y luego vuelve a alejarte). El camino te acabará llevando al corazón del parque, una zona ondulada de praderas y árboles con un par de lagos más y unos cisnes que no dudan en perder toda compostura si te ven con un trozo de pan duro en la mano dispuesto a compartirlo con ellos. 


Estanques de Woluwe, Bruselas


Un lugar realmente magnífico donde terminar este recorrido por el alma verde de Bruselas, una ciudad de espacios abiertos que, como ya has tenido ocasión de comprobar, se viven con tal naturalidad que parece como si realmente las cosas no pudieran ser de otro modo...

En invierno, si ha nevado, verás además a los niños deslizarse en trineo por las laderas...

Aquí acaba este viaje. Aunque te parezca que has estado muy lejos, en realidad estás a un paso del centro. Durante la mayor parte del recorrido no hemos hecho otra cosa que rodearlo. Si tomas el tranvía (ya no el 94) en poco más de 5 minutos estarás en el Arco del Cincuentenario, a las puertas del Barrio Europeo, donde quizás en este mismo momento algún ejecutivo, llegado esta misma mañana en avión, esté deseando terminar sus reuniones del día para poder salir de esta ciudad gris, triste y funcionarial...



Estanques de Wolowe, Bruselas


Un último apunte. Finalmente llegaste al "Musée du Tram" (el Museo del Tranvía). Si después de tanto paseo sientes la curiosidad de visitar aquellos otros modelos antiguos, tienes la ocasión aquí mismo antes de regresar al centro... o tomar otro tram para abordar la última etapa de tu recorrido.





Mapa del recorrido









Mapa de Bruselas. El tranvía del bosque



Información importante

Todo este recorrido lo puedes hacer con el tranvía 94 en dirección Musée du Tram. Eso sí, antes de nada, lee esta INFORMACIÓN IMPORTANTE sobre la línea

La vuelta no es necesario que la hagas en la misma línea. Tienes un camino mucho más rápido. Toma cualquier tranvía dirección Montgomery. En cinco minutos te dejará en el metro, a las puertas del Barrio Europeo.


Mapa del recorrido




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